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El Molino - 24-30 de Marzo de 2006

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Las enseñanzas del maíz
Roy LittleSun


La enseñanza está en el maíz. Esto no es algo nuevo, ya lo sabemos. La enseñanza de la que hablamos procede de la memoria para recordar quien somos realmente y para recordar que en el centro todos somos uno. El círculo tiene un centro, cada uno de nosotros es el centro, y también estamos en la superficie. El árbol está en la semilla y la semilla está en el árbol. Siente el círculo como un centro fuerte que nos ayudará a cada uno de nosotros en nuestra búsqueda para recordar quien somos realmente.

Crear una rueda medicinal es un trabajo sagrado. Para ello, desde el momento en que comencemos a trabajar hasta que terminemos la rueda medicinal, debemos trabajar con las manos en la tierra y entender lo mejor que podamos la relación que nos une al cielo y a la tierra. Vamos a explicar un poco la función y el significado de la rueda medicinal y su funcionamiento. Después de esta preparación vamos a salir a recoger algunas piedras que reconozcamos como cualidades a incluir en la rueda medicinal.

La palabra rueda medicinal es una forma moderna de nombrar un círculo de piedra. Los círculos de piedra han sido construidos por todo el mundo, a veces también en forma de cuadrado o de pirámide. Su propósito es funcionar como portal, como un mapa de orientación universal y también para comunicarse con el mundo interior.

La razón por la que estos portales se construían con piedra es que las piedras poseen la memoria más antigua, la memoria del mundo inorgánico. Y cuando digo inorgánico quiero decir con organización interna. La energía universal se va condensando cada vez más desde vibración, luz (rayo), sonido (trueno), gas (viento), lluvia... toda la creación universal se va organizando hasta formar la piedra. Esta memoria nos puede ayudar a recordar a volver al lugar de donde venimos. Si sabemos utilizar esa memoria con un patrón, con un mapa determinado, podremos encontrar nuestro camino de regreso.

Hoy en día casi todo el mundo está un poco perdido y la prueba de ello es que no sabemos quienes somos en realidad. Nos identificamos con un pasaporte, nacionalidad, raza, religión, color de piel. Por eso las piedras han de enseñarnos. Pero como no tenemos suficiente tiempo, todo se está acelerando cada vez más rápido, en una espiral.

Los círculos de piedra, especialmente los más grandes, a veces lleva años construirlos. Hay que encontrar las piedras adecuadas, con la forma correcta, la relación entre ellas, colocarlas en el espacio, tienes que rezar, purificarte... lleva mucho tiempo. Cuando hagamos la rueda medicinal hemos de entrar profundamente en nosotros mismos para establecer una conexión. Debemos pedir al gran espíritu, a los ancestros, a los elementos de la naturaleza, a las rocas, a los animales, que nos ayuden para poder así trascender el tiempo. La verdad está en el aquí, en el ahora. Antes de buscar las piedras haremos una profunda oración, una meditación que nos ayude a llegar al momento de verdad en que nos encontramos a nosotros mismos. Pediremos a los espíritus que nos guíen para encontrar la piedra adecuada y el lugar donde debemos colocarla, pero ahora explicaré el diseño de esta rueda medicinal en particular.

Esta rueda medicinal en concreto se llama círculo de corazones. Venimos del centro, el centro se expande y forma un círculo. Conectamos el interior y el exterior en posición vertical y horizontal, lo que significa una doble polaridad. Este patrón, este diseño, es el principio de toda creación. Entrando en los detalles de este círculo en particular, tenemos doce direcciones y estas doce direcciones se correlacionan con las doce constelaciones. Estas doce constelaciones también se relacionan con nosotros, con los doce órganos. Para completar cada dirección hay que dar nueve pasos. Si das nueve pasos hacia cada una de las doce direcciones, en total serían 108 pasos. Ese es el círculo de la consciencia.

Ahora tenemos que dar el último paso. Si no tomamos la decisión de dar este último paso, si no conseguimos darlo, entonces tendríamos que empezar todo desde el principio otra vez. Llevamos cuatro mil quinientos millones de años preparándonos para ello. Y la ilusión es el espacio, el tiempo que hemos tardado en llegar hasta aquí. En otras palabras, en la ilusión debemos sufrir. A veces.

Esta rueda medicinal tiene 108 piedras y su diseño nos fue dado por el gran espíritu. El círculo interno tiene cuatro direcciones y el círculo externo también tiene cuatro direcciones, cuatro piedras. Entre estas cuatro direcciones hay siete piedras. Juntas suman 32 piedras que se corresponden con el primer portal, que es la boca (con 32 dientes). 32 piedras, la sabiduría. Entre el círculo interno y el externo cada rayo también tiene 7 piedras. El interior y el exterior también tienen nueve direcciones, nueve piedras. Esto se relaciona con nuestra columna. Entre estas 9 hay dos piedras que se corresponden con las constelaciones y en total en cada segmento son once piedras. Y los portales se expanden al universo infinito. Este círculo interior, en el centro lleva el fuego que se corresponde con nuestro corazón, nuestro corazón único. Y desde el corazón nos expandimos. Esta es una explicación muy corta. Buscad en vuestra mente y vuestros corazones.

He hecho muchas ruedas medicinales del corazón único como ésta por todo el mundo. Voy a contar una pequeña historia, que forma parte de una historia mayor, para haceros saber una de las confirmaciones de esta rueda medicinal.

Una de las mayores ruedas medicinales, llamada círculo de corazones, que hemos construido en el mundo está en la cuna de la humanidad, en Johannesburgo, Sudáfrica. Las doce tribus, los doce hijos de Abraham. Cada piedra medía casi metro y medio y pesaba 4-5 toneladas. Costaba mucho trabajo moverlas. Se inició el círculo y en su centro se encontraba la llama del fuego interno con la intención de la paz mundial. El fuego del círculo interno estaría encendido hasta que hubiera paz en el mundo. Yo mismo mantuve encendido este fuego durante cuatro meses. Tenía que coger mucha leña todos los días para ello. Pero después de cuatro meses nadie quiso continuar el fuego y tuve que decidir dejarlo.

Ese día vinieron algunos amigos bosquimanos, del Kalahari, y juntos enviamos el fuego hacia el oeste. En ese mismo momento, una mujer en Glastonbury andaba cerca de una rueda medicinal pequeña que se había creado allí y al acercarse vio que salía humo de las piedras. Y me vio allí, en espíritu, de pie en el centro. Entonces yo no sabía hacia dónde habíamos enviado el fuego, pero el fuego había sido enviado a Glastonbury. Y esa llama eterna sigue viva. Lo que quiero decir es que el tamaño no tiene tanto que ver, puede ser pequeño, puede ser grande, lo importante es la intención, la conexión con el gran espíritu. Con estas ruedas medicinales creamos cenizas que podemos recoger y esparcir por todo el mundo y así con ellas la memoria se expandirá.

Cuando construimos esta rueda medicinal la construimos con una visión, que toda la tierra se convierta en una sola rueda medicinal, y esta visión la compartiremos más adelante. Pero por ahora esto es suficiente.


Lo primero que debemos hacer es reconocer, honrar la presencia de los seres de otros mundos que nos puedan ayudar. Ayer llamamos a las energías, a los espíritus del este, del sur, del oeste y del norte, las energías del cielo y de la tierra y del corazón único en el centro. Debemos reconocer la presencia de estos seres, de estos guías de las diferentes tradiciones de las que procedemos, de todo el mundo, nuestros maestros personales, nuestros guías y sanadores, los ancianos, nuestros antepasados, los seres que nos han enseñado la verdad, lo hayan hecho de forma amable o dura, de este y de otros mundos. Abramos nuestros corazones para invitar a estos guías a que estén presentes, para permitir que nos ayuden.

Imagina que estás en el centro del círculo, un círculo de luz. Hazte consciente de la orientación, de las cuatro direcciones, norte, sur, este y oeste y siente cada una de ellas. Observa las cualidades que percibes en cada dirección, cómo es su paisaje. Empieza por el este, cuál es la naturaleza del este. Luego vete hacia el sur y mira sus cualidades. Ahora hacia el oeste y luego al norte. En nuestras vidas ya hemos hecho un gran viaje, hemos viajado en cada una de estas cuatro direcciones muchas, muchas veces, más de una vida. En nuestra vida, muchas, muchas veces hemos estado en el norte, en el sur, en el este y en el oeste, dentro de nosotros mismos. Recordemos el viaje que hemos realizado en nuestra vida, los momentos significativos que nos han proporcionado alguna enseñanza, que nos han guiado. Cuando has experimentado pérdidas y dolor, recuerda cómo lo has vivido.

¿Por cuál de las cuatro direcciones sientes una conexión más fuerte ahora?. En esta meditación, viaja en esa dirección, sal del centro del círculo y entra en ese paisaje, sea el que sea, mar, desierto, río, montaña, ciudad, viaja en esa dirección. Adéntrate, abre tu corazón según viajas para estar abierto a lo que recibas en ese viaje. Pronto encontrarás un guía que te ayude. El guía, el ayudante, no siempre es obvio. Dedica un tiempo a buscar a ese guía que te ayudará a encontrar el camino.

Cuando encuentres el guía, hay dos cosas que debes descubrir. Pregúntale al guía en el caso de que no puedas encontrarlo tú solo con facilidad. Lo primero de todo, siente la herida, la sombra que has de sanar en tu vida, cuál es su cualidad, qué has tenido que transformar en esta vida. O quizás sientas que aún necesitas hacer este trabajo. El trabajo sagrado continúa vida tras vida, nunca se completa. Cuál es la cualidad, la herida que sientes debe ser transformada. Busca un símbolo, una imagen para esa cualidad. Pídele al guía una imagen, un símbolo.

La segunda pregunta que debes hacerte es si con la transformación de esta herida puedes crear un regalo dentro de ti. ¿Cuál es el regalo que puedes traer de vuelta al centro del círculo?, ¿Cuál es el regalo que se crea con la transformación de tu herida?. Pídele al guía un símbolo, una imagen para entender ese regalo. Cuando tengas estas dos imágenes o símbolos puedes volver al círculo. Entra otra vez en el círculo de luz y encuentra de nuevo tu sitio en el centro.

Siente la tierra debajo de ti y asegúrate de que tu espalda está erguida. Siéntete fuertemente conectado con la tierra y alineado con el cielo. Haz un par de respiraciones fuertes por la nariz y suelta el aire por la boca.

Cuando abramos los ojos vamos a ser conscientes del círculo en el que estamos sentados ahora. Cada uno de nosotros puede tomar consciencia plena de este círculo, cada uno de nosotros tiene su lugar, venimos con nuestro regalo especial. El regalo más profundo ha sido transformado por alquimia dentro de nosotros a lo largo de nuestra vida. Vamos a traer este regalo al círculo y así el círculo se completará con el regalo que cada uno de nosotros traiga. Estos regalos no serán iguales, a veces serán hasta opuestos, pero entre todos, todos juntos, crearemos portales.

La siguiente fase será salir y traer cada uno las piedras que representen para nosotros el regalo y la sombra, la herida. Lo que realmente estamos haciendo es abrir nuestra sensibilidad, nuestro corazón, a la piedra que nos hable directamente a nosotros, que nos refleje desde lo más profundo de nosotros mismos. Si llegas a la tierra con tus lágrimas, ella puede ser tu maestra, tu sanadora. La tierra tiene una compasión infinita, por eso no tenemos nada que ocultar. Debemos buscar las cualidades de la oscuridad tanto como las de la luz. Trabajaremos juntos. En la meditación a veces sucede que algunas personas van al este, al oeste, al norte o al sur. Vamos a descubrir con qué dirección encontramos una afinidad.

Las piedras alargadas son mejores para conectar cielo y tierra. También es una forma práctica a la hora de enterrarla. Y preferiblemente sobre este tamaño. Fijaros no sólo en la forma sino también en el color, la textura, si es suave, si es rugosa, y en los dibujos. A veces vemos diseños, determinados patrones. Y guiaros sobre todo por vuestro propio sentir.

Gracias a esta meditación hemos abierto un portal dentro de nosotros. Por eso no vamos a mirar sólo con los ojos, sino con el corazón, conectaremos con la totalidad de nuestro ser. Cuando salgáis no os sentáis obligados a ir en ninguna dirección determinada, dejaros llevar por lo que sentís. Puede que algunos de vosotros vayáis en la misma dirección, puede que algunos forméis un grupo. Pero, en algún momento, dejaros llevar por vuestra propia visión interna para elegir la piedra. Si veis una piedra muy grande por la que tenéis afinidad, no os rompáis la espalda intentando traerla. Pedid ayuda.

Identificad las dos piedras dejándoos llevar guiar por el símbolo o elegid cualquier otro sistema. En la tradición de la rueda celta, cuando hacemos una renovación, antes debemos entregar algo. Y entonces recibimos algo nuevo en el espacio interno, en el corazón vacío, que nunca está realmente vacío; es la nada que está llena. Así que cuando buscamos las piedras quizás el símbolo de lo que debo entregar y de lo que debo recibir puede servir de guía, porque cuando colocamos las piedras debemos formar un círculo completo de luz y oscuridad. Lo que para unos sea luz para otros será oscuridad.

Cuando levantemos las piedras veremos que a veces debajo hay casas de animales, insectos y si les causamos un daño serio, porque en todas las piedras viven insectos, pediremos perdón, diciendo que lo sentimos, que es para una misión mayor, para el mundo. Podemos colocar otras piedras encima y pedir perdón por el daño. Y decirles que esto va a servir para un propósito más elevado, para un círculo para todo el mundo.

Vamos a dejar un poco de tabaco para ofrecerlo como reparación del daño.

 

 


Historia del ratón

Érase una vez un ratón que vivía con su comunidad en el campo. Un día, el ratón escuchó un sonido y fue hasta el borde mismo del campo de ratones, ya cerca del bosque. Se levantó sobre las patas traseras y escuchó el sonido de nuevo. Mientras escuchaba, un mapache se acercó y le tocó en el hombro. Le dijo, oye, ratón, ¿qué haces aquí, fuera de tu campo?. El ratón le contestó: estoy escuchando un sonido extraño. El mapache le dijo: yo te puedo decir lo que es eso. Lo que oyes es el gran río. Escucha... el río.

Ah, ¡este sonido es el gran río!. Y el mapache dijo: sí, y yo puedo llevarte hasta allí, sólo tienes que seguirme.

Entonces el ratón marchó con el mapache a través del bosque y se fueron acercando cada vez más al gran río. Y cuando se acercaron tanto que ya podían ver el río, vieron pasar flotando pedazos del mundo grandes y pequeños. Y el río era tan grande que alcanzaba a ver la otra orilla. ¡Qué medicina tan maravillosa!.

El mapache dijo, debo dejarte aquí, tengo que buscar comida para mis crías. Pero mira, ahí está la rana en el río. Ella cuidará de ti. Y era verdad, sobre una hoja de nenúfar del río se encontraba la rana. El ratón se acercó a la orilla y le gritó a la rana: ¿no tienes miedo, ahí en el medio del gran río?

No, dijo la rana, no tengo miedo porque soy la guardiana del agua. Y cuando la medicina del invierno llega a helar las aguas del río, puedo vivir debajo del hielo. Porque yo conozco tanto lo de encima como lo de debajo del agua.

¡Qué criatura más maravillosa es esta rana!, pensó el ratón.

Dime, dijo la rana. ¿Quieres tener poder de medicina?. Para ello sólo has de agacharte ahí donde estás y saltar lo más alto que puedas.

Entonces el ratón se agachó al lado del río y saltó bien alto, y cuando estaba arriba del todo tuvo una visión increíble. Entonces cayó al agua, pero como no sabía nadar tenía miedo. Casi en la orilla, le gritó a la rana: ¡me has engañado!
Pero la rana le contestó, no, ratón, no estás herido. Dime, ¿qué has visto? Y el ratón contestó: ví la montaña sagrada.

Es cierto, y ahora tienes un nuevo nombre. Ahora eres el ratón saltarín. Gracias, dijo el ratón. Ahora debo volver a mi campo de ratones y decirle a todo el mundo, a todo el círculo, lo que he visto. Y corrió hasta el campo de ratones. Pero cada vez que intentaba contarle a los otros ratones su visión sobre el gran río o sobre la montaña sagrada, los ratones le decían: olvídate de eso. Deberías ocuparte de los asuntos de ratones, recogiendo semillas y nueces. Quítate esas cosas de la cabeza. Y vieron que estaba mojado y pensaron que estaba envenenado. Creían que un animal venenoso había intentado comerlo y luego lo había escupido.

Entonces el ratón se fue hasta el mismo límite de la pradera, en dirección a la montaña sagrada, tomó un par de profundas respiraciones para reunir gran coraje, y empezó a correr a través de la pradera hacia la visión de la montaña.

Y corrió hacia el oeste, hacia la montaña. Y todo el tiempo tenía miedo porque había águilas sobrevolando y no había hierba alta donde esconderse, no había ningún escondrijo. Tenía miedo de que un águila bajara y se lo comiese. Al final encontró un lugar para esconderse, bajo un arbusto de cereza silvestre negra. Y allí descansó y comió algunas semillas. De repente se encontró una ratona de la pradera abuela enorme. Y ella le dijo: ratoncito, quédate conmigo, este es un sitio maravilloso para vivir.

El ratón le preguntó a la gran abuela ratona: ¿conoces el gran río y la montaña sagrada? Ella le contestó: sí, y no. Hay un gran río, pero no existe ninguna montaña sagrada. Debes olvidarte de eso ahora. Este es un buen lugar para quedarse, a salvo de las águilas. Desde aquí podrás ver a todas las criaturas de la pradera, pero las águilas no te verán. Quédate.

El pequeño ratón saltarín dijo. ¿Cómo puede decirme esto? ¡Debo continuar mi búsqueda! Así que, después de descansar un poco, el ratón empezó a correr de nuevo. Se fue corriendo hacia el oeste.

Entonces llegó a unas grandes rocas detrás de las cuales podía esconderse de las águilas. Pero una de las grandes rocas no era una roca, respiraba con un sonido muy pesado. El ratón se giró y vio que tenía una cara enorme, era un búfalo. Pero el búfalo estaba enfermo, se estaba muriendo. El pequeño ratón saltarín dijo, gran hermano búfalo, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte? Sólo soy un pequeño ratón pero quizás pueda ayudarte.

Y el búfalo le contestó: la única medicina que me puede sanar es el ojo de un ratón. El pequeño ratón se quedó petrificado, pero dijo, si mi ojo puede curarte, te daré mi ojo. En ese momento el ojo salió de su cabeza, dejándole sólo con un ojo para ver. Y el búfalo se levantó fuerte y sano.

El búfalo dijo: hermano ratón, sé de tu viaje a la montaña sagrada porque soy tu guía. Métete bajo mi vientre y yo te llevaré allí, a salvo de las águilas. Así que ahora el ratón, bajo el vientre del búfalo, empezó a correr hacia la montaña sagrada...

Y corrieron y corrieron hasta la ladera de la montaña. El búfalo dijo: tengo que volver, hay otros a los que debo guiar.

El ratón comenzó a subir por las tierras bajas hacia la montaña sagrada. Después de un tiempo, llegó hasta un saliente muy alto desde el que había una gran vista. Y allí estaba, sentada, una loba. Pero la loba miraba fijamente sin ninguna expresión en su mirada y el ratón la miró a los ojos y le dijo: hermana loba, hermana loba.

La loba en ese momento recordó, y dijo sí, soy loba, soy loba. Y de nuevo se perdió en ella misma. ¡Tiene una enfermedad en su mente! El ratón dijo, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte?. Sólo soy un pequeño ratón, pero si puedo darte mi ojo para sanarte, te lo daré, aunque ya sólo me quede un ojo.

En ese momento el único ojo del ratón salió de su cara y la loba se puso fuerte y sana. El ratón no pudo ver las lágrimas que corrían por las mejillas de la loba cuando dijo: hermano ratón saltarín, eres un gran hermano para mí. Sé de tu búsqueda de la montaña sagrada. Yo soy tu guía para llevarte al lago del espejo que está en el medio de la misma cima de la montaña. Y en este lago se refleja todo, el pasado, el presente y el futuro. Así que sígueme, agárrate a mi cola y, como no puedes ver, según viajamos te iré diciendo las visiones que haya durante el viaje.

Y así, juntos, el ratón y la loba subieron por la montaña hasta que llegaron al lago del espejo. Allí el ratón saltarín supo que la loba debía volver para ayudar a otros a llegar hasta allí. La loba dijo: me quedaré tanto tiempo como quieras. Pero el ratón dijo: yo ya he llegado a mi destino. Debes irte ahora. Ha llegado mi momento para estar solo.

El ratón saltarín se sentó a la orilla del lago del espejo, en la misma cima de la montaña sagrada, y sabía que ahora no tenía protección alguna contra el águila. Y esperó. Oyó el grito de un águila por encima. Hacía círculos y más círculos sobre él, y se fue acercando al ratón. Conforme se acercaba, el ratón saltarín sintió cómo se le erizaban los pelos de la espalda, a la espera de que las garras del águila le golpearan.

Entonces oyó una voz. La voz dijo: ratón saltarín, ¿quieres tener poder de medicina? Era el sonido de la voz de la rana. El ratón saltarín dijo: sí, quiero poder de medicina ahora. La rana le dijo: agáchate lo más que puedas y salta lo más alto posible. El ratón se agachó y sintió cómo el águila lo cogía y lo elevaba hacia el cielo. Y mientras subía sintió una visión en sus ojos, primero borrosa, pero luego cada vez más clara. Allí abajo, en el lago, estaba la rana.

Y la rana estaba diciendo: no tengas miedo, ratón saltarín, sólo tienes que cogerte al viento, agárrate al viento. Ahora tienes un nuevo nombre, ahora eres águila. Hicieron círculos y más círculos y vieron la pradera y el campo de ratones del que procedía.

 

Cada uno de nosotros ha llegado a su momento de verdad. Igual que el ratón, estamos en una búsqueda. Intentamos encontrarnos a nosotros mismos.

 

Historia del rey y su sirviente

En alguna parte de la costa había un pequeño reino. El rey se estaba muriendo. En sus últimas horas en el palacio, al anochecer, había tormenta, llovía y hacía viento. El hijo que habría de sucederle a su muerte estaba en un largo viaje en un barco. El rey esperaba que su hijo regresase, pero entretanto se preguntaba quién podría sucederle.

Llamó a su mejor sirviente y se sentaron los dos solos. El rey tenía un documento en su mano y le dijo: sirviente, hijo, tú no eres mi hijo legítimo, pero eres mi hijo. Te he observado y siempre has sido un sirviente dedicado y fiel, humilde y honesto, y así es como debería ser un rey, un rey debería ser un sirviente. Tú deberías ser el siguiente rey. Eres el mejor sirviente que jamás he visto. Serás el próximo rey y ahora firmaré este documento para probar que eres mi legítimo sucesor, mi heredero.

El rey le entregó el documento y murió.

De repente, se oyó una campana de alarma desde el puerto cercano al castillo. Se había visto la luz de un barco que intentaba entrar al puerto en medio de la noche de tormenta, el viento y la lluvia. Todo el mundo corrió al puerto a encender antorchas para que la gente del barco pudiera guiarse y entrar en el puerto, pues estaba rodeado de rocas y el barco sino se estrellaría contra ellas y todos morirían.

Las antorchas y la leña ya estaban en su sitio, pero no eran capaces de encender el fuego. El sirviente estaba entre aquellos que intentaban encender el fuego. Todo lo que necesitaban era algo muy seco para poder hacer arder la primera llama que encendiera las antorchas. ¿Hay alguien aquí que tenga un pedazo de papel seco?

El sirviente era el único que tenía un pedazo de papel, el documento. ¿Qué hago? , ¿Qué harías tú?, ¿Quieres ser un rey verdadero o un rey falso? Ese es el momento de la verdad, que puede llegar de una forma sorprendente.

El sirviente entregó el papel, se encendió la antorcha y toda la gente del barco, y el hijo del rey, que también estaba en el barco, se salvó. De esta forma siguió siendo sirviente, pero era el rey verdadero.

 

La historia de mi búsqueda es un poco más larga. Ayer conté la historia sobre las tablas de piedra, Hotevilla y el fuego de los Hopi. Ayudé a los Hopi a que el mundo conociera las tablas de piedra que representan el diseño de la tierra. Y pasé por muchas pruebas para cumplir mi papel. En esa ceremonia en Santa Fe también contraje el compromiso hacia la paz mundial de encontrar un purificador. Pero después de la ceremonia, repentinamente se proyectó mucha negatividad hacia mí y abandoné la tierra Hopi.

Entonces me fui a una búsqueda de visión. En esa búsqueda de visión elegí ir a un cañón y permanecer allí cuatro días. Cuando entré en el cañón encontré en mi camino una serpiente colocada bien recta, como una línea, señalando la dirección de la montaña hacia la que iba. Tenía que pasar a su lado, ya que el camino sólo tenía unos treinta centímetros de ancho. Los Hopi dicen que esta serpiente es la más peligrosa. No es venenosa pero si te muerde te chupa el alma.

Tenía que decidir si pasaba al lado de la serpiente o no. Su cola estaba frente a mí. Cogí maíz sagrado de mi bolsillo, eché unos granos sobre su cola y la serpiente se movió lentamente. Así supe que la serpiente estaba viva. Aquí estaba mi momento de verdad, pasar al lado de la serpiente o no. Decidí continuar. Pasé a su lado y la serpiente no se movió, pero según pasaba, la serpiente se enroscó, giró y se puso a mirar en la otra dirección. Supe entonces que ella era la guardiana del cañón y continué.

A mitad del camino encontré tres plumas de halcón de cola roja, una de la cola, otra del ala y la última del pecho. Hallé el lugar donde quería quedarme y permanecí allí durante tres días. El último día recibí mi visión. Lo que se me mostró fueron dos caminos, uno a izquierda y otro a derecha. Decidí investigar el camino de la izquierda. Y vi que el mundo estaba rodeado como por una red, como una valla, y que nadie podía escapar, todos estábamos encarcelados. Se me ofreció ser un gran líder, como el dictador de este mundo. Todo se me daría, pero tenía que obedecer órdenes, sin importar lo corruptas que fuesen. Y lo rechacé. Pero al mismo tiempo pude ver que no había esperanza. A veces rendirse es lo único que puedes hacer.

Pero entonces vi el camino de la derecha. Y me dije, quizás esta sea la respuesta. Seguí ese camino y supe que si continuaba por él llegaría a un lugar de la tierra Hopi, en Hotevilla, donde hay una kiba, una especie de templo subterráneo donde los Hopi hacen sus ceremonias. Quizás si llego a esa Kiba pueda entregarles la llave a los Hopi para que abran la puerta y así liberar al mundo de esa valla, de esa red. Pero si sigo el camino, no importa lo que ocurra, sea lo que sea, tener que dar la vida o ser torturado, debo mantenerme fiel a la visión. Vi que ambos caminos eran igual de difíciles, pero tenía que tomar una decisión y me preguntaba si tendría el valor de seguir ese camino. Hasta pasó por mi cabeza el suicidarme para no tener que enfrentarme a esta elección. No sabía qué hacer. Lloré. Pero decidí no matarme.

Tenía conmigo una sonaja igual a ésta. Ya os hablé de la calabaza llena de cenizas que representa la bomba atómica. Esta es la sonaja. La sonaja tenía 50 semillas de maíz blanco Hopi. Cuando estaba rezando, las tres plumas de halcón estaban colocadas sobre una pequeña tela. Tuve la inspiración de sacar el maíz de la sonaja porque tenía que escuchar el silencio para conocer la verdad. Saqué el maíz y empecé a hacer sonar la sonaja vacía. Y mientras lo agitaba, la pluma pequeña del pecho del halcón, voló y se quedó pegada al extremo del palo, no se caía. Y me pregunté por qué estaba pasando esto. Y ví que en el extremo de la pluma de halcón había un poco de carne, como si aún estuviese vivo.

Abrí la sonaja de nuevo y puse la pluma dentro. Era la sonaja del corazón único. Estaba sentado allí con un sarong (faja para entrar en los templos) de Indonesia y dejé allí todas mis medicinas, mi ropa, mi cartera, mis zapatos. Ahora tenía que tomar el camino de la derecha y demostrarme a mi mismo que podía andar ese camino. Mi campamento estaba como a 30 Km. Lo dejé todo allí. Mi visión era que tenía que ir andando hasta la tierra Hopi, que estaba a unos 220 Km de distancia. Así que empecé a caminar. Lo único que llevaba conmigo era la sonaja. Hacía mucho calor, las piedras estaban muy calientes, era verano. Los pies me empezaron a doler, a sangrar. Empezó a anochecer y comenzó a hacer mucho frío. A veces no veía ni por donde andaba, pisando pinchos, piedras.

Cuando llegué al campamento pensé que no podía hacer andando todo el camino hasta la tierra Hopi, estaba demasiado lejos. No puedo llegar allí andando. Además, cuando llegue quizás hasta me arresten porque creerán que estoy loco. Así que esperé cuatro días a ver si podía mantener mi intento y abandonarlo todo excepto la sonaja. Cuatro días más tarde volví para comprobar que todo estaba allí, porque tenía que continuar mi viaje. Todo seguía allí, pero fui capaz de dejarlo.

Poco después fui a los Picos de San Francisco, porque quería entregar la sonaja al Gran Espíritu. Después de un largo viaje por las montañas, encontré un lugar donde dejarla. Cerré los ojos y empecé a meditar. Entonces escuché un gran pájaro que se acercaba a mí. Miré y vi que era un gran halcón. Nos observamos y el halcón se elevó, hizo tres círculos y se fue volando en dirección a la tierra Hopi.

Volví y fui a Flagstaff, que está en dirección a la tierra Hopi. Cuando llegue allí mi padre Hopi me estaba esperando porque sabía lo que había pasado. Lloramos juntos y nos abrazamos. Me dijo, ahora tienes que volver a la tierra Hopi a cultivar maíz. La siguiente cosecha que yo cultivé allí, unas 8 Ha, la planté toda a mano con un par de amigos. Esa fue la mayor cosecha que nunca hubo en tierra Hopi, había maíz de todos los colores, calabazas, melones, muchos tipos de alubias. Muchos Hopi degustaron de los melones y algunos navajos vinieron y compartimos el maíz.

Como ya dije antes, Hotevilla, el último pueblo de la tierra Hopi, está pasando también por una prueba. Está construida sobre un lugar sagrado donde enterraron la medicina, las plumas de halcón y otros objetos, para rezar de una forma determinada. El pueblo, Hotevilla, se encuentra situado por encima. Ayer expliqué que cuando ese altar fuese tocado habría destrucciones masivas por el mundo. Aunque sabían que esto podía pasar, después de aquella prueba confirmada con Cobi, el gobierno de EEUU y las compañías mineras estaban presionando porque querían seguir cavando todo el pueblo para hacer el sistema de alcantarillado.

Recibí entonces el mensaje espiritual de que debería hacerse algo para evitar que esto sucediese. Decidí volver a la montaña donde había dejado la sonaja. Al llegar, la sonaja aún se encontraba allí, en las rocas. Los Hopi me habían dado siete plumas de oración que tenía que colocar de una determinada manera. El espíritu me dijo que tenía que encontrar una piedra, una piedra entre flores amarillas.

Cuando llegué allí donde estaba la sonaja, me encontré miles de flores amarillas y millones de piedras. ¿Cómo voy a encontrar la piedra?. Me rasqué la cabeza sin saber qué hacer. Permanecí allí cuatro días y el último día, que era luna llena, encontré el árbol donde había atado las plumas de oración, como me habían pedido que hiciese. Me senté cerca del árbol, sobre una piedra, y pensé, lo siento, no puedo encontrar esa piedra, no sé ni siquiera por dónde comenzar a buscar.

Cerca de mí había unas flores amarillas que eran las únicas que había allí mismo. Conté las flores amarillas y eran 7. Establecí entonces la conexión, siete flores amarillas, siete plumas; la piedra tiene que estar por aquí, justo enfrente de mí. Así que miré y la única piedra que sobresalía del suelo, estaba rota. La cogí, era como un triángulo. Me preguntaba donde estaría la otra parte. Miro hacia la derecha y veo otro pedazo de piedra que sobresalía y que encajaba en el pedazo que había sacado primero. Esto no es coincidencia, esto es un milagro, una coincidencia cósmica. Había tantas piedras... Así que me llevé la piedra conmigo. Era como una pirámide rota, faltaba la parte superior. Lo único que sabía era que la otra parte era la montaña. Faltaba el cielo.

Volví. No sabía cuál sería el siguiente paso pero guardé las piedras.
Entretanto, mi padre Hopi murió. Un mes después de su muerte, me alejé kilómetro y medio de la granja para ir al lugar donde mi padre Hopi me había dejado un pedazo de piedra. El me dijo: tienes que encontrar una piedra, hay una piedra esperándote. Recordé esto y fui al lugar. Estaba sentado sobre una gran roca, en actitud contemplativa, y de repente, a mi derecha había un cuervo graznando, que me miraba, como a 15 metros de distancia.

¿Me estás hablando a mí? Pensé, creo que tienes un mensaje para mí. Si tienes un mensaje para mí, ven y vuela por encima de mí. En ese momento el cuervo se me puso a volar por encima durante dos segundos y paró. Entonces voló a izquierda, como a 15 metros de nuevo. Vale, vale, he comprendido el mensaje. Ahora tienes que mostrarme donde está la piedra. Voló hacia el lado del risco, donde había cientos de piedras, como a cien metros. Tuve que buscarlo con la vista. Y allí estaba, sobre una roca, graznando. Me acerqué y fui siguiendo al cuervo, escalando, andando, bajando hasta donde estaba. Entonces vi una cagada fresca de cuervo. Así que has estado por aquí y marcaste el lugar. Y entonces me senté allí.

Pensé, la piedra debe encontrarse por aquí. De nuevo vi otra piedra rota que sobresalía del suelo, la cogí y la piedra era un triángulo roto. Me dije, ésta debe ser la piedra. Volví a la cabaña, cogí la piedra de la montaña y este triángulo encajó perfectamente en la otra piedra.

Entonces llegó el mensaje. Junto con las otras dos piedras que ya tenía, puse las tres de la forma determinada en que tenían que ser colocadas en la Kiba, donde estaba la llave. Esa llave pertenecía a un hermano de clan de mi padre Hopi que se llamaba Pequeño Dan. Era el guardián y sacerdote de esa Kiba y tenía que convencerle de que estas piedras debían colocarse allí. Vino a la cabaña y le expliqué. La hija de Titus también estaba allí.

Rezó durante mucho tiempo. Entonces dijo que sí, que pondría las piedras allí porque si las piedras se colocaban en la Kiba, se abriría una puerta, seres del espacio bajarían y elevarían el altar hacia el éter. Si es verdad o no, no lo sé. Yo sólo sigo órdenes. Las piedras fueron colocadas allí. Esa noche había también una ceremonia en esa kiba y vieron luces de diferentes colores en el cielo señalando las cuatro direcciones. Puedes llamarlas ovnis.

Por la mañana estaba mirando a lo lejos, porque se puede ver el pueblo de lejos, desde los Picos de San Francisco. Las nubes llegaron a Hotevilla, se mantuvieron por encima del pueblo formando un triángulo y desde la distancia parecían como llamas rojizas. Esa fue una batalla entre el mundo superior y el mundo inferior. Durante tres días la tierra tembló ligeramente y el cuarto día el cielo amaneció azul. Justo después de eso llegaron con la maquinaria para excavar todo el pueblo y meter los postes del teléfono y el alcantarillado, pero no pasó nada.

Pero lo que aprendí de eso es que a veces uno hace cosas que son terribles, la gente piensa que estás loco, y aún así seguimos sin saber. Pero los Hopi dicen que al final sabremos. Aunque tampoco sabemos cuando es el final, todos lo sabremos en el momento de la verdad, cuando tengamos que tomar la decisión. Sólo entonces lo sabremos. Y ¿cómo reconoceremos ese momento?. Porque entonces tendréis que dejar atrás lo más querido para vosotros, tendrás que abandonar tu mayor apego. En aquel momento mi posesión más preciada era esa sonaja.

Cuando cultivé aquella gran cosecha de maíz que comenté antes, también cultivé calabazas, y las semillas de esas calabazas se plantaron en el centro del Zodiaco de Glastonbury. Pero de esa cosecha, sólo se llegó a formar una calabaza. Esta es la calabaza.

En 1945 según las profecías, habría una calabaza con cenizas, la bomba atómica, como señal para que la humanidad volviera al orden natural. Pero más tarde también dijeron que habría otra calabaza con cenizas, otra calabaza que contendrá las cenizas de paz. Esta calabaza tiene las cenizas de muchas ceremonias por todo el mundo. Si es esta la calabaza de cenizas de paz de que hablan... no lo sé. Sólo lo sabremos al final. Entretanto aquí estamos, cultivando maíz, siguiendo el corazón y manteniendo la visión. .


Así que este es un viaje bastante interesante, ¿no creéis?. Y aunque os he contado unos pocos así llamados milagros, esto no es nada comparado incluso con el milagro más grande que conocemos, como hacer que gente vuelva de la muerte, aparecer o desaparecer a voluntad, eso no es nada. ¿Sabéis cual es el milagro más grande, la razón por la que estamos en ese planeta? Para realizar el milagro más extraordinario. Incluso los grandes maestros, Jesús, Krishna, Mahoma... no fueron capaces de hacer ese milagro pero todos juntos podemos. Por eso todo el universo nos está observando, para ver si podemos hacer ese milagro. ¿Queréis saber cual es ese milagro? La paz mundial.

 

Tenemos un círculo de luz aquí arriba que está descendiendo, están conectando nuestros destinos, nos están operando. Y necesitamos también tiempo para estar en silencio, aunque sea un poquito. Tiempo sagrado, tiempo de silencio. Un poco de respeto por el círculo de meditación importante en este momento para cada uno. Porque esto que estamos recibiendo es la mitad del círculo, ésto que estamos oyendo y viviendo es la mitad de la historia. La otra mitad está en el no visto, en lo invisible, y es bueno, ya que no tenemos tiempo para estar cuatro días recibiendo la visión, la búsqueda de visión, quizás es bueno tener al menos cuatro minutos para acelerar el proceso, al menos tener ese espacio.

Hay mucho dolor en esta calabaza, mucho vacío en este corazón. Roy ha tenido que cerrar un círculo alrededor del planeta para llegar hasta aquí y de aquí salieron los hombres blancos que fueron instrumento de la profecía. Eran ignorantes de su trabajo, de su misión, les movía la codicia, les movía el ego, la conquista. Pero era necesario que ese sufrimiento fuera infligido no sólo en los Hopi sino en toda América, en todo el mundo.

Ese dolor, ese sufrimiento que ahora mismo existe, que está sucediendo para que nosotros estemos aquí, abriendo esta puerta. Nosotros también somos instrumentos, posiblemente somos ignorantes de lo que está pasando, pero no nos mueve la codicia, deseamos ser instrumentos de la visión, esa visión compartida por Roy, por tantos hermanos y hermanas que han visto la montaña sagrada y que con su sacrificio han renunciado a su reino, han encendido la luz en la oscuridad, han ascendido al cielo transformados en águilas, simplemente por la gloria del creador. Para ser testigos de su gloria.

Deseamos que se cumpla la profecía y estamos dispuestos a renunciar a nuestro reino, a perder nuestros ojos, a ofrecer nuestra vida por la paz, por el espíritu del hombre. Mucho respeto nos merece esta calabaza y este peregrinaje. No sentimos que seamos dignos de recibirla. Pero si no hay otro lugar mejor que éste, haremos lo que podamos para continuar alimentando el intento del gran hermano Roy y sus amigos de Glastonbury para cerrar el círculo de su visión en esta vida y para confirmarle que era cierto, de nuestra verdad a su verdad, porque sólo hay una verdad, sólo hay un Dios.

 


Tony: Quiero honrar a Ramiro Joaquin Tanshow que fue el maestro de medicina sapoteca que me inició en la percepción de la medicina energética. Y quiero honrar a Swift Bird (Pájaro Veloz), de los Lakota del Sur.

Swift Bird, en una ceremonia en 1979, me ayudó a tomar contacto con el espíritu guía Yacashasha. Yacashasha es el espíritu de la montaña de la roca. Después me dijeron que debería encontrar una piedra, como una aliada, que sería la confirmación del trabajo medicinal. Cuando dejé la reserva de los Lakota, viajé al este y entonces, de repente, percibí con gran fuerza algo que no había sentido antes de la ceremonia con Swift Bird: debía volver a Inglaterra. Así que me fui primero a San Luis, en Missouri, y después iba a ir a Nueva York para coger el avión de vuelta a Inglaterra. En 1979 hice auto stop desde la reserva de los Lakota hasta San Luis. Pensaba, ¿dónde voy a encontrar la piedra?. Cuando haces auto stop hay millones de piedras en el camino. ¿Cómo voy a saber cuál es la piedra verdadera y no engañarme a mi mismo?.

Cuando llegué a San Luis ya había cogido tantas piedras y las había vuelto a dejar que sólo quería quitarme la idea de la cabeza. Entonces en San Luis me di cuenta de que tenía que comprar algunas cosas antes de hacer el viaje de vuelta en avión a Inglaterra. Fui a una tienda de segunda mano, de caridad, y me compré un bonito sombrero y una maleta. Llevé la maleta al apartamento de mi amigo, la abrí y de su interior salió esta piedra. No había nada más dentro de la maleta. ¡Había tenido suerte!. En el momento no me di cuenta pero en seguida lo entendí. Esto ocurrió entonces, en 1979, y fue el comienzo de una larga historia de confirmaciones.

Debo honrar a Samuel Hanemann y también al espíritu de Paracelso. Y también muy importante en mi propio aprendizaje de la medicina, quiero honrar el espíritu de Bridget, la diosa de la tierra en la tradición celta. Se encuentra en los lugares donde el agua mana de la tierra, que en tiempos antiguos eran altares sagrados. La ciudad en la que hice mis prácticas se llama Wells, fuentes. Hay allí siete manantiales que salen de la tierra. Antiguamente este era unos de los lugares más sagrados para los celtas. En las colinas por encima de Wells, que se llaman las Mendip Hills hay unas cuevas donde los celtas, el clan del dragón, pasaron los inviernos durante muchos miles de años. Como parte de su ciclo de migración llegaban allí a comienzos de invierno y en primavera se iban al este. En verano venían al sur, a la tierra llamada Somerset, la tierra del verano. En esta región del suroeste de Gran Bretaña, está Glastonbury, donde se centra mi vida hace ya muchos años.

 

Las migraciones del clan del dragón

Por todas las islas de Albion hay muchos centros sagrados de ceremonias desde los cuales surgían las migraciones. A lo largo del año los clanes vivían cerca de estos lugares sagrados, viajando en su migración a Irlanda, Gales, Inglaterra, partes de Francia e incluso a las montañas del Noroeste de España. En la región de Glastonbury uno de estos clanes tenía un círculo que les llevaba en invierno a las cuevas de las Mendip Hills. En primavera iban al este, a la zona de Stonehedge, el sol naciente. Luego en verano bajaban al sur a las Somerlands donde podían sembrar las semillas y cultivar cereales y en otoño iban al oeste, al atlántico, para comer pescado y frutas. Nos han dejado un gran legado de historias, mitos, leyendas y sabiduría que nos recuerda este ciclo anual.

En el ciclo celta del año, el Norte está representado por la montaña, el Este por la naturaleza del águila. El sur es el sol y tiene la cualidad del ratón y de los animales de la tierra. Y en el oeste se encuentra el salmón sagrado, que vuelve todos los años al lugar del que procede. En el centro de este círculo, la tierra estaba llena de lagos que se inundaban todos los días con el agua de las mareas porque se encontraban por debajo del nivel del mar. La gente viajaba de una isla a otra en barca. En el paisaje hay formaciones geológicas naturales, una en particular es una colina no muy alta pero muy poderosa. Esta colina está llena de agua, es un lugar que se eleva sobre el mar y a su alrededor había una zona donde la gente podía vivir. Allí vivían los cuidadores del templo y antiguamente venían peregrinos de muchas partes de Gran Bretaña a este lugar.

La gente del clan del dragón entendía que la tierra tiene en su naturaleza dos dragones, el dragón rojo y el dragón blanco. Con el paso del tiempo esta historia cobró mucha importancia. De la colina salían dos manantiales, el manantial rojo y el manantial blanco y durante muchos miles de años, acudían allí muchos peregrinos, a los dos manantiales que representaban las fuerzas de la naturaleza. El agua de la fuente roja es más rico en minerales como hierro y el agua de la fuente blanca tiene más cal. Mucho después, cuando los tiempos empezaron a cambiar y el estilo de vida del clan del dragón estaba desapareciendo, aparecieron en la parte de arriba de la colina, en la cima de las Mendip Hills, unos quince túmulos o más. Allí estuvieron Ton y Sofía. Pero ahora la gente ya ha olvidado el ciclo original y el hecho de que cuando las migraciones llegaban en invierno, muchas veces algún anciano del grupo decidía que ése iba a ser su último invierno y elegía morir y entregarse a la tierra allí. Así que este lugar en el norte era el lugar de conexión con los ancestros.

Cuando las historias de los tiempos antiguos se convirtiendo en leyendas, en mitología, lo único que quedó fue la historia del rey Arturo. Existe una historia anterior en la que la tierra está temblando y había un rey que quería construir un castillo. Cada vez que lo hacía, la tierra temblaba y el castillo se desmoronaba. El rey llamó a sus consejeros, a los hombres sabios y magos y les dijo, debéis encontrar alguna magia o medicina que solucione este problema. Uno de los sabios, de los magos dijo: debéis sacrificar un niño que no tenga padre. Este sacrificio solucionará el problema. Así que los guías fueron enviados en todas direcciones a buscar un niño que no tuviera padre. Esta es la primera vez en la historia en que se habla del mago Merlín. Merlín era entonces un muchacho que vivía en un bosque de Gales sólo con su madre y no tenía padre porque había sido concebido en una canalización del espíritu. Los guías encontraron a Merlín y lo llevaron ante la presencia del rey. Estaban ya preparados para sacrificar al niño, que entonces tenía nueve años, pero el niño dijo: aunque me sacrifiquéis, eso no solucionará el problema.

El rey vio en los ojos de Merlín que el muchacho tenía gran poder y le dijo, si sabes la solución al problema, dímela y te salvaré la vida. Merlín dijo: debajo del castillo hay un lago. Este niño se llamaba entonces Taliasin, que es el nombre celta de Merlín. Taliasin le dijo al rey: bajo las aguas del lago hay dos dragones, tienes que dar tus ofrendas a los dragones de la tierra, tienes que rendirles respeto y ellos te permitirán construir el castillo. Esta historia fue escrita por los monjes que llegaron muchos, muchos años después a esa tierra del oeste. Entonces, los romanos ya habían llegado a la isla y se habían ido. El clan del dragón había terminado sus migraciones hacía ya miles de años, las tierras habían sido ocupadas e invadidas muchas veces. Había todavía guerreros por la libertad y clanes libres que vivían en las montañas y los bosques. Pero todos se habían marchado a las tierras más al borde, cercanas al mar o a las montañas. Los Sajones venían del Este, los Vikingos del Norte y ahora el cristianismo florecía en la tierra que una vez había sido del clan del dragón.

Pero cuando los monjes escribieron esta historia, dijeron al mundo en el libro que Taliasin había dicho al rey que debía cavar el lago y matar a los dragones. Y entonces matar a los dragones se convirtió en la principal preocupación durante cientos de años para suprimir así el conocimiento ancestral, para intentar destruir la memoria. Pero, por supuesto, esto no sucedió. Durante muchos siglos, la gente pensaba que los dragones no eran nada ni tenían ya ningún significado. Pero todavía hoy, el agua de la fuente roja y el agua de la fuente blanca manan sin parar de los dos manantiales del Zodiaco de Glastonbury. En este lugar, dentro de la tierra, ha permanecido vivo el conocimiento de la memoria de los dos dragones y de la memoria del ciclo del año, y la memoria del corazón único. Durante muchos miles de años, gracias a la magia y a la oración, esta memoria se ha conservado.

Cuando la tierra de Somerset era un lago con islas, los ancestros crearon un zodiaco en la tierra. Dieron forma a la tierra con piedras, con barro, con materiales naturales y crearon un zodiaco con doce posiciones que tiene ahora 20 Km de diámetro. Si lo viéramos en una fotografía aérea, en cada posición se ve claramente la forma de un animal. Y en el centro, las figuras de todos los signos del zodiaco juntos componen la figura del dragón. Pero todo ésto ha sido olvidado. Este templo, que conectó la tierra y las estrellas, hizo que mucha gente acudiera a este lugar.

Sólo en los últimos 30/40 años la energía del dragón está despertando otra vez y la memoria del dragón ha sido rescatada por gente que vive allí. Y muchas otras memorias están volviendo y la experiencia del zodiaco ha llegado a la conciencia de mucha gente, se han escrito muchos libros sobre ello. Este fue el método que la tierra usó para conservar esta memoria y volver a restaurarla sólo cuando la gente estuviera preparada.

 

Historia del espino blanco sagrado

El árbol del espino blanco sagrado procede de Jerusalén y fue plantado en la colina de los túmulos en Glastonbury. El guardián de este espino blanco era un alquimista, un sacerdote que vino a erigir un templo dentro de un círculo, con un centro poderoso y doce pequeñas cabinas circulares alrededor. Pero el sacerdote sabía que antes de poder hacer el templo necesitaba una confirmación, una señal. Y la confirmación que recibió fue que en el mismo momento en que plantó el espino blanco en la colina de los túmulos, éste dio inmediatamente flores y frutos a la vez. Este espino tiene flores pequeñas blancas con cuatro pétalos cuyo borde es un poco rosa. Tiene frutos, bayas rojas, y espinas.

Esta fue la confirmación. El hombre que plantó este espino fue José de Arimatea. En la historia de la cristianización de Inglaterra, este se considera el comienzo del proceso de cristianización. Pero cuando miramos estas leyendas, también debemos ver cual es el propósito, el hecho de que se cambiara la historia de los dragones sirvió a un propósito. Una cosa es segura, el templo que José de Arimatea construyó en Glastonbury era una rueda medicinal y la medicina que allí había atrajo a mucha gente. Después, en el lugar donde José de Arimatea hizo su templo, construyeron una abadía muy importante y mucho después construyeron una iglesia con una torre en la cima de la colina. Esta iglesia, es la iglesia de San Miguel y fue destruida por un terremoto. Ahora sólo existe la torre.

El espino blanco sagrado plantado por José de Arimatea tiene más de 2000 años y a su alrededor hay ahora muchos espinos blancos que proceden del que plantó él. Todos ellos tienen en común que en diciembre dan flor y fruto a la vez, cosa que no pasa con ningún otro espino de la región.

 

 

En el calendario solar tenemos el 21 de diciembre el solsticio de invierno y el 21 de junio el solsticio de verano y el equinoccio de otoño (oeste) en septiembre y el equinoccio de primavera en marzo (este). En el punto medio entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera hay un momento que se llama Imbolc, durante el cual se celebra un festival lunar que tiene lugar en el comienzo de febrero, cuando las horas de luz ya están aumentando. Según vamos hacia el invierno, tenemos otro punto medio: el Samhain, festival lunar para la transición hacia la oscuridad. Es en este momento cuando el mundo de los ancestros, el mundo de los espíritus, y este mundo están lo más cerca posible. Es Halloween, la víspera de Todos los Santos. Entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano está Beltaine, el festival lunar de mayo. Durante esta época se realizan las oraciones para sembrar las semillas. La luna llena de Beltaine es el momento de celebración de la fertilidad y de la renovación. En esta posición de aquí tiene lugar el festival lunar Lugnasad, en agosto, época de la maduración y hemos de trabajar dentro y fuera con oraciones de agradecimiento por la cosecha. Si todavía hace falta lluvia, habrá aún más rezos para que se complete bien el ciclo de las cosechas. Este es el mapa universal, reconocible en cualquier parte.


Antes de empezar a trabajar juntos Roy y yo, Roy ya había estado en Glastonbury para crear la rueda medicinal en la que después aquella mujer vio su imagen y el humo como confirmación de la rueda medicinal. Roy volvió a Glastonbury por aquella señal del humo y por la llama eterna que trajo de Sudáfrica. Fue entonces cuando nos conocimos. Muy rápidamente después de conectar por primera vez, porque yo vivo en el centro del zodiaco de Glastonbury, Roy tuvo diferentes señales que le indicaban que debía plantar el maíz azul en el centro del zodiaco. Presenté a Roy Littlesun y Carolina, de la que ya os he hablado, la de la casa de paja, y juntos, con un grupo de gente, hicimos una rueda medicinal como la de aquí. Y plantamos el maíz sagrado en esta granja. Después de esta primera conexión hicimos muchas ceremonias juntos y muchas ruedas medicinales que reforzaron nuestra relación. La conexión entre Carolina y Roy fue justo después del equinoccio de primavera del 2003, época en la que ya estaba llegando el tiempo del polen. Llegamos allí, tuvimos que preparar la tierra y plantamos el maíz entonces, con bastante retraso con respecto a Beltaine. Rezamos mucho antes de la siembra para ayudar al proceso y Roy dijo entonces que aunque sólo una semilla diera su fruto, ya habría merecido la pena. Pero cuando llegó el tiempo del polen ya había muchas mazorcas formadas de maíz azul y de maíz blanco. Fue entonces cuando tuvimos la inspiración de hacer medicina del polen. Así que la primera medicina que elaboramos hacia el equinoccio de otoño, fue la que algunos de vosotros ya habéis visto, la de la purificación.

Las cuatro medicinas, que son la medicina del corazón único, se encuentran ya en el altar, cada una en su posición. La Purificación, que viene del este, está hecha a partir de las barbas del maíz azul hopi. Esta medicina fue elaborada por el método de las esencias florales, no por el método homeopático. El momento en que esta medicina se iba a realizar lo decidió la propia naturaleza, en el momento de formación natural del polen, momento en que cayó en el agua que habíamos preparado de los manantiales rojo y blanco. Allí estábamos todos los días esperando a que el polen cayese en el agua. Cada día poníamos agua fresca, pero no tuvimos que esperar mucho. De las barbas del maíz azul elaboramos la medicina de la Purificación, del polen del maíz blanco hicimos la medicina del Despertar y del polen del maíz azul vino la medicina de la Memoria. En el campo donde crecía el maíz, crecía una planta de borraja muy grande y fuerte con flores entonces en perfecto momento de floración. Elaboramos también una medicina a partir de la borraja, la medicina del Coraje.

Realmente, voy a dibujarlo así, entre norte y este, considerando el este como el comienzo, la preparación, la gestación desde la posición de la semilla. Esta fase del ciclo es la fase de la Purificación. Desde mediados de invierno, dentro de nosotros mismos o en el ciclo de la naturaleza, hasta el momento de la siembra, es el momento de purificación. Desde el equinoccio de primavera al solsticio de verano es el Despertar. Luego la memoria y el coraje. En relación con el ciclo lunar, la primera fase de la luna después de la oscuridad, de la luna nueva, hasta el cuarto creciente es el ciclo de Purificación. Del cuarto creciente a la luna llena es el Despertar. Esta medicina, elaborada del polen del maíz blanco, inspira el despertar del poder para conectar con la memoria. La Memoria es la conexión con la unidad. Según nos acercamos hacia la luna nueva otra vez, el Coraje nos inspira para conservar esta memoria de la conexión con la vida, con la unidad. Cuando la luz no es tan fuerte fuera, debemos mantener esa luz en nuestro interior.

En la antigua China hay un dicho que dice: primero hay una montaña, después no hay una montaña, luego hay una montaña. Debemos seguir el ciclo hasta la oscuridad muchas veces para volver a recordar una y otra vez. Hay momentos en que podemos tener una experiencia, una inspiración como la que compartimos alrededor del círculo ayer. Entonces, nos sentimos en el corazón del corazón y el sentimiento de unidad es tangible, nos rodea, pero con cada regalo debemos volver a integrar estos regalos, estos dones, dentro de nosotros. En la historia del rey Arturo y sus caballeros, también en el ciclo mitológico irlandés y en los cuentos rusos y de otras tradiciones los guerreros y buscadores deben viajar a lugares lejanos, deben conocer muchas cosas y tener muchas visiones, pero deben volver a su origen y allí utilizar su regalo.

¿Cómo mantener vivo el sentimiento de unidad?, ¿cómo convertir esto en una práctica diaria?, ¿cómo podemos acelerar nuestro proceso y convertirnos en un portal de paz? para superar los obstáculos, para transformarnos a nosotros mismos, salir de la división y conectarnos con el corazón del corazón, incluso cuando estemos viviendo en la ciudad, trabajando mucho en algo que quizás no nos gusta demasiado, o en situaciones difíciles. En nuestra vida puede haber situaciones, responsabilidades que nos separan otra vez de nuestra visión. Entonces podemos sentir que estamos divididos en dos mundos. Cuando vuelvo al Molino siento otra vez la conexión con el espíritu. Después vuelvo a mi vida cotidiana, con mis ocupaciones y me olvido de ello. O quizás no me olvido de ello, pero este sentimiento de conexión se debilita. Quizás este sentimiento no esté en un lugar. ¿Cómo puedo conservar este sentimiento dentro de mí mismo? ¿Cómo puedo crear el círculo con mi propia comunidad y compartir el sentimiento de unidad?

Estas preguntas siempre las pensamos en la oscuridad y cuando volvemos a la luz, lo recordamos todo de nuevo. Como la loba en la historia del ratón saltarín. Por esta razón, tuvimos la inspiración de que deberíamos establecer un ritmo lunar para esta medicina.

 

Voy a explicar un poco cómo funciona la medicina energética. Cualquier medicina energética o espiritual, si procede del orden natural, de la naturaleza, lleva dentro de sí una fuerza creativa, vital. En nuestro proceso, nuestro viaje cuando enfermamos, cuando decidimos tomar una medicina queremos restablecer ese orden y volver al centro. Pero no recordamos donde está el centro, o quizás nunca lo supimos. Cuando sufrimos determinados síntomas en nuestra mente o en nuestro cuerpo, la forma en que estos síntomas se expresan es la manifestación externa de la debilitación de esa fuerza vital, de forma que la manera en que se expresa un síntoma en el cuerpo, en la mente o en el alma, es una imagen de la medicina necesaria para volver al centro.

Empiezo desde otro lado. Todas las medicinas tienen su propia personalidad, su naturaleza vital. Cuando damos la medicina damos un impulso, cuando la tomamos, se libera el espíritu contenido de las fuerzas materiales. Así es como podemos tomar venenos, que pueden ser unas medicinas muy potentes. Cada posición en el círculo tiene una cualidad que se relaciona con el centro, pero cada una de ellas es distinta. Aquí hay una planta como la pulsatilla, aquí un animal como la tarántula, aquí otra energía, la mineral como el natrium carbonico. Cuando damos una medicina, este impulso que damos actúa desde el exterior para volver al centro y la energía se dirige con gran precisión al punto donde es necesaria. A veces damos la medicina correcta pero la persona después de un tiempo vuelve a enfermar. Ahí hay una resistencia. Y a veces debemos dar ese impulso muchas, muchas veces. En homeopatía esto se llama los obstáculos para la sanación. A veces esto se debe a apegos a situaciones, a hábitos con los que continuamos que nos hacen volver. Pero a veces esta resistencia procede de nuestros ancestros porque nuestros padres, nuestros abuelos han sufrido esta perturbación durante muchas generaciones. ¿Cómo podemos entonces superar estos obstáculos para sanar? Es importante que cada persona tome la medicina correcta que le de el impulso para llegar al centro. Lo más importante es que esta medicina sea energética, que sea siempre una práctica espiritual. No importa tanto qué remedio sea, homeopático, una montaña, acupuntura, diferentes formas de manipulación... Todas estas cosas son impulsos para ayudar a restaurar el centro.

Para superar estos obstáculos una cosa muy importante es que continuemos comiendo comida que sitúe a nuestro cuerpo en el nivel energético más alto. También es importante tomar una medicina que desde nuestro propio centro nos haga retornar a él, que nos atraiga a ese mismo centro y nos ayude a recordar. Esta es la idea del remedio universal homeopático. Para mí fue muy excitante y maravilloso llegar la primera vez aquí y ver que había otras personas preocupadas trabajando en el remedio universal homeopático. Este tipo de medicina lo que hace es reforzar nuestra visión. No son realmente para curar enfermedades en el sentido convencional de la palabra. Estas medicinas nos ayudan a hacer el viaje a la verdad sin límites de nuestro interior y esta enseñanza que viene del maíz y que se está compartiendo ahora ha surgido porque muchas cosas, muchas señales han confluido para crear esta medicina. Pero también es muy importante que estas plantas que crecen en el centro del zodiaco en Glastonbury están restaurando y renovando las energías del clan del dragón, energía que ya estaba despertando y saliendo a la superficie. Llevábamos años sintiéndolo. Muchas personas venían como peregrinos y realmente no sabían lo que estaban buscando pero sentían esta fuerza. A veces venían, daban un paseo por la colina, paseaban por las tiendas de la calle principal y se iban. Mucha gente llegaba al lugar sintiendo que algo les faltaba y sentían una atracción muy grande por el lugar.

Así que formamos el círculo para presentar las medicinas. Después, nos dimos cuenta de que las noches en que se recogió el polen, había en el cielo una estrella, la estrella Richi, de nombre ayurvédico, que realmente no tiene nombre en el hemisferio norte porque sólo se suele ver en el hemisferio sur. Está muy cerca del horizonte. La historia ayurvédica dice que esta estrella era un hombre santo que murió y se convirtió en estrella y cuando esta estrella llega al cielo, ése es el momento perfecto para hacer la medicina. Esta es una enseñanza ayurvédica. Es muy extraño que esta estrella se vea en el cielo en el hemisferio norte. Sucede cada ocho o diez años. El momento en que se elaboró la medicina fue el centro de un periodo de nueve días en que la estrella podía verse en el cielo. Era una noche perfecta, sin nubes, durante todo el día el sol había brillado con fuerza de forma que teníamos una energía muy pura de las estrellas, incluyendo la estrella Richi.

Cuando hicimos la medicina, invitamos a gente e hicimos un círculo. Durante el primer mes, todas las personas que tomaron la medicina nos reuníamos cada siete días y compartíamos nuestros sueños, visiones, inspiraciones. En este tiempo reunimos un montón de oraciones. El maíz estaba entonces madurando y juntos trabajamos para recoger el maíz. La gente del círculo llevó el maíz a sus casas para que secara, pues era difícil secarlo allí con tanta humedad. Esta práctica de medicina refuerza cada vez más la propia visión de forma que la gente siente la conexión con el corazón único cada vez más fuerte.

Ahora estamos en la fase del coraje porque la luna nueva llegará en tres-cuatro días y cuando llegue, la medicina de la purificación se tomará todos los días. Durante el primer mes se tomará la medicina todos los días durante siete días hasta que cambie la fase lunar, en que se comenzará a tomar la siguiente medicina durante otros siete días. Los primeros siete días se toma la medicina de la Purificación, cuando la luna cambia a cuarto creciente se toma la medicina del Despertar, y así con el resto. Con las medicinas viene este mapa donde podemos ver todas las fases lunares hasta el 2012 de forma que sepamos en cualquier momento cuándo comenzar a tomar la medicina y qué medicina tomar. Ahora por ejemplo, sería la medicina verde de la borraja, que es el coraje, el valor y que se tomaría entre el 22 y el 29 de marzo. Y luego empezaría un nuevo ciclo.


Ahora me gustaría que juntos, en silencio, sintamos las cuatro medicinas. Podemos llegar a la esencia, el puente entre el interior y el exterior. Recordar que el dos viene del uno, que el árbol está en la semilla y la semilla está en el árbol.

 

Roy: Me gustaría confirmar la rueda medicinal. Especialmente ahora, después de estos días juntos, está llegando el ciclo de la purificación. A mi manera, provoco la purificación haciéndome uno con la naturaleza. Por eso me bañé en el río. Por primera vez está teniendo lugar la sanación. Así que los venenos y las cicatrices que hay escondidos dentro de mí están saliendo ahora. Y no proceden sólo de nuestra vida reciente, sino que van más atrás, regresan a la fuente. Por eso, cuando pasamos por crisis curativas, la energía que tenemos en nuestro cuerpo, en nuestros músculos, está muy baja y, naturalmente, queremos dormir. Pero ¿por qué dormir? Porque cuando estamos dormidos profundamente estamos en gracia. Pero cuando despertamos se nos olvida esa buenaventura. Aunque ya estamos en gracia. Por esto la medicina vibracional, la medicina homeopática o incluso la comida no han de utilizarse como un sistema aislado, sino en conexión con todo el universo, de acuerdo con las estaciones, el sol, las estrellas. Cuando nos despertamos, todo lo que está dentro de nosotros que ha sido tocado durante el sueño, empezamos a verlo a nuestro alrededor, y esto puede ser un recordatorio de que realmente estamos en gracia.

Hoy no me siento demasiado bien, me están saliendo muchos venenos y ello hace que tenga sueño. Estoy más o menos forzándome a mi mismo a estar en gracia. Cuando tomamos una medicina que no es la adecuada, podemos eliminar los síntomas pero nos perdemos todo lo demás, no nos beneficiamos de la unidad, la unidad en nuestro corazón. El corazón está en el centro y tiene cuatro cavidades, que se relacionan con las cuatro estaciones. Cualquier cosa que sucede puede ser también una medicina.

Se me confirmó que el espíritu me había elegido como instrumento para hacer la conexión norte-sur, con el fuego, y después, el gran espíritu me dio también una medicina para hacer la conexión este-oeste.

 

Tony: Cuando el maíz estaba maduro, y lo cosechamos, cogimos 108 semillas de una mazorca y las pusimos en un recipiente de barro con alcohol para preservarlas y hacer la tintura madre. Enterramos la cacerola en la tierra cerca de donde crecía el maíz en el centro del zodiaco de Glastonbury. Cogimos 108 bayas, y una flor de cada dirección, del espino blanco sagrado que ya tenía las flores y las bayas juntas, pues estábamos a mediados de invierno. Hicimos otra tintura madre en otro recipiente de barro. El agua utilizada para el maíz era del manantial rojo y el agua para el espino blanco procedía de la fuente blanca. Tras tres lunas, sacamos las tinturas madre de la tierra y de una gota del espino hicimos una potencia para hacer una dilución con 99 gotas del agua del manantial blanco. Esta preparación se colocó en el mismo recipiente de barro como vehículo para hacer esta potencia.

Estaban presentes dos hombres y dos mujeres, una de ellas embarazada y la otra en la menopausia. Juntos creamos la primera potencia del espino blanco que es la del océano, la medicina oceánica del espino blanco. En la elaboración de diluciones homeopáticas de esta forma es muy importante el propósito, la intención. Nosotros pasamos mucho tiempo rezando y hablando de nuestras visiones, de nuestras inspiraciones. Hicimos lo mismo con el maíz azul, elaboramos la medicina oceánica del maíz azul.

¿Recordáis los nueve niveles de que hablamos el otro día? El primer nivel es la tierra, el segundo nivel es el agua, el líquido. En nuestro cuerpo sería la sangre, fuera sería el océano. La sangre tiene la misma salinidad que el mar. El siguiente nivel de vibración, el tercero, es el aire, el gas, que se corresponde con los árboles, la respiración de la tierra. El cuarto nivel es el del sonido, el trueno y el quinto es la luz, el relámpago. El sexto, es la vibración.

Para cada potencia, tanto del espino blanco como del maíz, pasamos por todos estas fases. Podéis verlas todos aquí. La polaridad es el séptimo nivel, que se corresponde con la mente. Este es el nivel al que hemos llegado en nuestro mundo, la realidad, la extensión plena de la dualidad. Estas medicinas, tanto del espino como del maíz azul, son medicinas muy importantes para el corazón. El maíz que crece hacia arriba, hacia el cielo, nos conecta desde el corazón con los espíritus. El espino blanco, que crece hacia abajo, a lo profundo de la tierra, forma los frutos, las bayas. Este es el alma del corazón que nos conecta con la madre. Cuando llegamos a la octava potencia, representando cada una de ellas la expresión pura de cada cualidad, tendremos la fuerza creativa del espíritu, el impulso, la separación de la unidad, tanto en el caso del maíz sagrado como del espino blanco. Ahora estamos hablando de la ilusión de la separación del este y el oeste. La ilusión necesaria, nuestro propósito.

 

Roy: Hice una rueda medicinal en Jerusalén de tamaño parecido a la que hicimos ayer y al final de la ceremonia íbamos a fumar la pipa. Había por allí cerca un espino blanco de unos tres metros. Cuando José de Arimatea llegó a Glastonbury, llevaba consigo un bastón hecho de espino blanco, que floreció. José de Arimatea era tío de Jesús e incluso llevó a Jesús a Glastonbury...

Decidí pedirle al arbusto una rama seca para hacer la cazoleta de la pipa. Cuando corté la rama vi que era la única rama que sobresalía. Hice una ofrenda y la corté. Luego vi que las hormigas ya habían excavado como un canal todo a lo largo de la rama y también habían hecho un agujero convirtiendo la rama en una pipa completa. Esta pipa fue iniciada en la puerta este de Jerusalén que hoy en día está cerrada con un bloque de cemento, no hoy en día, sino cuando Jesús fue crucificado. Más tarde fui a Glastonbury, donde crece el espino blanco sagrado, para conectar la pipa con el árbol y hacer una ceremonia. Había unas cuarenta personas presentes para participar y el propósito era ayudar al resurgimiento del fénix. Algunas personas tuvieron visiones, vieron un gran pájaro que salía volando del árbol, pero yo, personalmente, quería una confirmación. Así que le pedí al creador que me diese una señal. Ese día era el 14 de abril, y el cielo estaba azul, completamente despejado y hacía calor. Un día como hoy, sin una sola nube en el cielo y todo el día y la noche se mantuvo así. Le pedí al creador: si el fénix ha resurgido, envíanos al menos cuatro días de cielo azul. Así que pasaron cuatro días con cielo azul, y ocho días. Hasta veintidós días pasaron con cielo azul y calor por toda Gran Bretaña y la mayor parte de Europa incluyendo España. No había una sola nube en el cielo. Así que tuve que concluir que el fénix había resurgido. Estos son también ingredientes de la medicina que estamos creando aquí para acercar las cuatro direcciones. El símbolo del círculo y la cruz es el corazón y las dos alas que aparecen en la simbología elevándose son las alas del fénix, el fénix que se eleva. Esta medicina está también conectada con esa energía, por eso la llamamos la medicina del corazón único. El resto lo podéis concluir por vosotros mismos.


Quizás debo concluir ahora con la función del cerebro. En este cerebro medio que tenemos, la corona crece, el primer chacra, el raíz, es el córtex. El este y el oeste se relacionan con el cerebro derecho e izquierdo de forma que norte y sur forman la dirección vertical. A lo largo de esta línea vertical subimos como los Hopi por la caña, desde el centro hasta la superficie de la tierra. Esa línea vertical de la caña de bambú, se corresponde con la columna vertebral. Seguimos teniendo una orientación vertical, pero en la superficie podemos ir en infinitas direcciones. Para centrar el cerebro medio con esta línea, tenemos que centrarnos en el corazón y hemos de comer para crear sangre y fijarnos así temporalmente a la superficie. Esta fijación se realiza creando el concepto de este y oeste. Porque este es oeste y oeste es este, pero lo hemos designado así, oriente y occidente por convención.

Según crece el círculo, para tener la experiencia de la ilusión, queremos organizar todo el mundo, con nuestras ideas sobre el espacio-tiempo y creamos barreras, límites, fronteras. Todos los conceptos que resultan de esto parten de esa forma de pensar y crean la guerra, el conflicto. Ahora es el momento de volver al centro, no al centro de la tierra, sino elevar el centro de la tierra a través del corazón y del cerebro. Y desde ahí tomar una decisión para abandonar la ilusión y extender así el límite más allá del universo infinito. La consciencia y su relación con el mundo es un aspecto muy importante del que hablaré más tarde. Cómo tomamos las decisiones, cómo nos relacionamos con el mundo.

 

Tony: Ahora podemos presentar la novena medicina que fue elaborada combinando la fuerza medicinal del espino blanco con la del maíz azul. Esta medicina nos inspira, nos ayuda a conectar con el corazón único, refuerza nuestra visión. Se utiliza en las ceremonias para volver al centro del centro, para inspirarnos a ir más allá de la ilusión, a conectar con nuestra visión del corazón único, la unión del cielo y la tierra dentro de nuestros corazones. Esta medicina de la novena potencia es la combinación del este y del oeste reunidos, es realmente la medicina que nos ayuda a ir más allá de la ilusión hacia la unidad, para convertir la ilusión en realidad y para unir cielo y tierra dentro de nosotros. Simple, porque esta es la visión que estamos creando aquí y surge naturalmente dentro de cada persona, de cada corazón. No es una instrucción, es algo que surge dentro de nosotros mismos.

Cuando estamos en el çírculo sentimos esta conexión, esta unidad y esta medicina la utilizamos en ceremonias.

 

Roy: Como ya he dicho, la mayor enseñanza, el yoga más grande se entregó a seres bastante profanos. Estas enseñanzas se transmitieron de generación a generación, pero en tres o cuatro generaciones se diluyeron y perdieron fuerza, se hicieron incompletas. Desde entonces, durante muchas generaciones, estas enseñanzas originales se han convertido en mitos y supersticiones. Pero ahora es el momento de descubrir el mayor secreto de este aprendizaje. Esta enseñanza está extremadamente escondida dentro de nosotros. Cuando somos totalmente conscientes de la relación entre lo que está dentro y lo que está fuera, nos hacemos absolutamente intocables, nos convertimos como en magos.

La última vez no acabé de hablar de los cinco arquetipos. El más bajo es el inocente, el huérfano, el bebé; y arriba tenemos el mago, que puede crear cualquier cosa. Entre estos dos arquetipos está el buscador, que partiendo de la infancia, se desarrolla completamente. Pero para evolucionar de esa manera debemos mantener nuestra evolución interna. Este es el mayor secreto: evolucionamos desde adentro y esta evolución se manifiesta afuera. Porque el Creador está dentro de nosotros. Este, el buscador, la buscadora, está acompañado y apoyado por el guerrero y por el cuidador, como el padre y la madre. Necesitamos tener estos dos asistentes; a veces hemos de convertimos en guerreros y tener el valor suficiente para afrontar la siguiente prueba. Con el cuidador debemos saber cómo cuidarnos a nosotros mismos, cómo alimentarnos, cómo sanar. Porque cuando vamos a la guerra, tenemos que enfatizar al guerrero, pero necesitamos que se nos cuide. Necesitamos saber cómo hacer esto y mientras tanto seguimos buscando y buscando. Pero lo que buscamos está dentro de nosotros, es el Creador.

Debemos conocer nuestra evolución interna. Con este conocimiento de nuestra evolución interna conseguimos una relación directa con aquello que necesitamos. Pero como la mayor parte de la gente ha olvidado este poder interior, dependemos de los así llamados expertos, del sistema médico, de los trabajadores sociales, de alguien que cuide de nosotros. En otras palabras, seguimos siendo huérfanos, alguien tiene que cuidar de nosotros siempre. La mayor parte de la gente quiere que la cuiden.

Voy a intentar daros una visión completa, el cuadro total de esta evolución interna de la forma más sencilla. Empieza con la unidad, los nueve pasos cósmicos, en plano horizontal. ¿Recordáis? La evolución ocurre en un plano horizontal, alrededor de la tierra. Primero tenemos el estado de vibración, la vida en los océanos. Luego viene la formación de la tierra, la vida en la tierra. Todo esto está dentro de nosotros, así que para volver a nuestro centro, a nuestro yo verdadero, tenemos que completar esta evolución interna dentro de nosotros, hemos de mantenerla de una forma holística. Si no completamos esta evolución interna, permanecemos en la superficie, como las bacterias, el cáncer, las enfermedades, los virus... que no pueden entrar porque la evolución interna se ha completado. Si nos falta esta evolución interna, mucha gente permanece en la superficie. Nacimiento, renacimiento.

Para empezar por el principio, todo esto está dentro de nosotros, pero estas bacterias, el océano, la formación de la tierra, la vida terrestre como los árboles... cuando miramos nuestro propio cuerpo, vemos que estas bacterias están en nuestro intestino delgado que es nuestro océano interior, donde se forma la sangre. Por eso nos encontramos en el vientre materno, para recibir la sangre de la madre, para experimentar esta vida oceánica. Fijaos en los peces, con la boca grande y los ojos separados. Cada vez se condensan más y entran, entramos, en la vida terrestre. La madre rompe aguas y al nacer nos convertimos como en anfibios. Después el bebé comienza a gatear, tropieza con todo como un mono. Todas estas etapas están dentro de nosotros, pasamos por todas ellas. También representamos todos los animales, océanos, minerales; somos los directores generales de este mundo, hemos de mantener representado todo el mundo. Cuando todos estos animales, como ballenas, delfines, monos... se extingan, algo dentro de nosotros también se extinguirá.

Entramos en la vida terrestre y aquí tenemos nuestro diafragma. Ahora estamos más expuestos al sol porque la tierra se eleva y por eso nuestro corazón está contenido en el pericardio, que se relaciona con el sol. Luego tenemos pulmones, que es el árbol, la vida terrestre. O sea, el océano, la formación de la tierra y la vida terrestre. Después entramos en la atmósfera y podemos respirar (trueno), podemos hablar (relámpago), podemos ver (ondas cósmicas), podemos pensar y la polaridad que crea todo esto crea nuestro desplazamiento. Cuando todo esto está completo, ya no somos directores generales, nos convertimos en magos. Podemos crear. Los grandes maestros nos han dado muchos ejemplos que nos muestran el milagro, pero no lo han hecho para impresionarnos, sino para mostrarnos que tenemos esa habilidad en nosotros mismos. Con esta habilidad, podemos cumplir un plan. Volveré luego a este punto.

Todo esto ha de mantenerse correctamente. La polaridad está representada por el hombre y la mujer. En las mujeres, experimentamos la primera parte de la evolución, en el vientre, donde tomamos la sangre de la madre para formar el cuerpo, las proteínas. Cuando nacemos y somos bebés, todavía dependemos de la sangre de la madre que se encuentra dentro de la leche materna. La leche materna es una transmutación de su sangre. La sangre, salada como el océano, se hace dulce en forma de leche, los carbohidratos, para encender el fuego para la ascensión. Ahora empezamos desarrollar la habilidad de crear nuestra propia sangre para no tener que depender de la madre. Luego, cuando nos salen los molares, podemos empezar a masticar los carbohidratos complejos, el grano integral. Ya no necesitamos a la madre, nos hemos hecho más... adultos.

Con este ciclo se nos propone un reto, lo opuesto. Cuando queremos entrar en el gran misterio, entramos como una flecha, pero también hay una energía que se dirige hacia atrás. Siempre estamos sujetos a estas dos fuerzas. Cuando comemos, en este sentido, el interior vuelve en este otro, hacia el intestino.

Debemos saber como mantener este ciclo interno. Si no sabemos y hacemos una mala práctica, este cambio, esta inversión se puede distorsionar completamente. Por ejemplo, cuando el grano de cereal no se consume como comida principal, y se sustituye por azúcar, frutas... nuestra sangre no puede llegar a su máximo potencial. Nos quedamos más en la etapa del bebé, que cuando necesita energía mama la leche materna, que es muy dulce. En lugar de llegar hasta el intestino y hacer así todo el camino de vuelta, se detiene aquí, más en el estómago. Hoy en día la lecha materna se ha reemplazado, en el mundo moderno, en el mundo comercial, por productos lácteos más de lo normal. Es normal para los nómadas que tienen que viajar, y llevar su ganado al desierto, las ovejas, y no tienen cosas cultivadas que comer. Dependen de los animales, pero compensan esta carencia con hierbas, rezos, actividad... tienen una vida muy dura. Especialmente en América se come mucha carne roja, así que en lugar de progresar de esta manera, se hace en el otro sentido y no se mantiene esta evolución interna. Consecuentemente, la gente enferma de cáncer, enfermedades degenerativas, se vuelven locos... Esto está dentro de nosotros.
¿Todo el mundo entiende esto?


Este es el desayuno, lo salado, fácil de digerir, blando, como para un bebé. Esta es la comida, cuando comemos verdura pero siempre mantenemos todo esto con el grano. La energía de la cena va más hacia abajo para poder dormir bien, y debemos comer frutas y grano integral. Si no mantenemos esto, no podemos salir del estado de huérfanos.

El grano integral tiene una gran memoria porque conserva todos los estados dentro de si mismo. Se puede almacenar durante más de diez mil años, por eso tiene una memoria tan larga.

Así que debemos saber como mantener nuestra ecología interna.


¿Cómo puede el grano tener la memoria de la etapa oceánica?


Porque el grano tiene la proporción ideal de proteína simple (no compuesta) y carbohidratos, y también tiene la proporción ideal de sodio y potasio, como en el mar. Esta proporción debería ser de 1 a 5, 6, 7 ó 8.

Cuando comemos patatas, por ejemplo, es de 1 a 200. Cítricos, 1 a 100. Bananas, 1 a 800. Nuestro cuerpo se enfría mucho y emocional y mentalmente es difícil mantenerse estable. Entramos entonces en conflicto interno entre estos dos mundos. En otras palabras, tenemos que permanecer huérfanos, no podemos convertirnos en magos.

Esta es la tierra, su núcleo, el centro. Cuando entramos en el gran misterio, en el infinito, debemos encontrarnos dentro del universo infinito, que significa la expansión hacia la nada, pero cuando nos contraemos hasta nuestro interior más remoto, eso también es la nada.

Para sabernos nosotros mismos en una nueva consciencia de libertad, tenemos que saber donde están los pasos, el portal, a qué distancia se encuentra para poder atravesarlo. Para ello, elegimos este sistema alrededor del sol. Tenemos que reflejar el paso. Venimos del norte, que es como un óvulo de la madre, y un espermatozoide entra por el norte. El óvulo está rodeado por doce espermatozoides, como las doce constelaciones. Y el nº 13 entra para fertilizar y alcanzar el centro. Nos consideramos en el universo.

Desde el sur tiene que ir hasta el sol. Para que pase esto, tenemos que atravesar las nueve etapas en la tierra. El patrón es este.

 

Tenemos nueve pasos para llegar a la tierra, pero alrededor de la tierra, estos nueve pasos se han ordenado geográficamente. Eso se correlaciona con el plan. De forma que cada parte de la tierra, cada relación, las personas desempeñan ciertos papeles para guiar estas energías.

Como ya he dicho, el este es 3 y 4 y el oeste es 6 y 7. Esto se correlaciona con este, que ha cambiado. 5 es el centro. Según el plan de 1941, 4+1=5, el este y el oeste deberían haber comenzado el acercamiento. Esta iniciación tuvo lugar en el Océano Pacífico, en la antigua Lemuria. Eso fue Pearl Harbour, entre Japón, el Extremo Oriente, y EEUU, el Extremo Oeste. Cuatro años más tarde, la bomba atómica se tiró en Japón. Esto forma parte del orden, de la dinámica de cómo está organizado este plan.

Cuando consigamos unir el este y el oeste, esta energía podrá entrar en el sol. Y desde el sol volver a la tierra. Y con esto, noreste y suroeste, creamos un portal, el 5. Esta energía, al entrar en el portal, la energía del sol quemará la tierra y la tierra podrá convertirse en sol. Entonces esta luz puede brillar, iluminar nuestro potencial humano, el creador, y regresar a la fuente. Para unir estos dos infinitos es necesario el corazón. Lo que sucede es que... Y puedo mostrároslo en toda nuestra realidad biológica, dentro de nosotros, la energía, por ejemplo la circulación sanguínea, es como un infinito... y creamos este patrón, el doble infinito.

La rueda medicinal también tiene este portal noreste-suroeste, por eso puse en el noreste la casa de los espíritus. Porque representa un portal. Este es un pequeño resumen de la precisión del plan. Pero esa precisión a lo largo de toda la tierra, a lo largo de toda la evolución, también tiene que ser interna. Si hay algún conflicto en el mantenimiento de nuestra evolución interna en nuestra vida diaria, tendremos confusión interna. Es difícil usar los dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, pensar de esta forma. Cuando se unen, es como un Pearl Harbour interno, una bomba atómica interna, en el cerebro. La mayor parte de la gente tiene ese Pearl Harbour interno, este y oeste y luego la bomba atómica explota en forma de cáncer, suicidio o lo que sea.

Pensad en esto, en cómo mantener o restaurar nuestra evolución interna con nuestros hábitos diarios. Mantener nuestro reloj interno, nuestra evolución interna. Es difícil para la mayor parte de la gente aceptar esto, porque es difícil cambiar nuestra forma de pensar. Nos comportamos en nuestra vida como si fuéramos niños. Tenía que hablar un poco de esto para completar la imagen de antes, de forma que tengáis una perspectiva más extensa y más completa.

Mientras estamos en la superficie, nuestra forma de pensar va de afuera hacia adentro. Esta es una forma de pensar deductiva, superficial. Pero tenemos que ser inductivos, pensar desde adentro hacia afuera. Lo deductivo, de fuera a dentro, está apoyado por la ciencia moderna por todas las instituciones y gobiernos... y también la información que nos llega viene de fuera hacia adentro, no es total. Es parcial. Pero cuando pensamos de dentro hacia fuera, la visión es total. Por eso, tenemos que mantenernos completos por dentro. Todo lo que la ciencia moderna nos dice, si queréis saber la verdad, tenéis que darle la vuelta 180º. Y entonces veréis mejor la realidad. Antes decían que no se podía ir más rápido que la velocidad de la luz. Y hoy se sabe que no es verdad. Es siempre cuestión de tiempo averiguar que no es verdad.

Cosas simples, por ejemplo que se necesita más potasio, más sodio en nuestra dieta. Que necesitamos más proteínas y no carbohidratos. Pero no dicen qué tipo de proteína o qué tipo de carbohidrato. Por ejemplo que los antibióticos salvarán vidas. Realmente ninguna de estas afirmaciones es cierta. Si revisáis las estadísticas, es más numeroso el número de personas que han fallecido a causa de los antibióticos.

La teoría sobre las bacterias, sobre los virus... es un auténtico mito. Es el conocimiento deductivo, parcial, cuando nuestra alma no muestra las condiciones para la composición, porque tienen memoria, pueden llegar tantas bacterias y virus como sea que sin condiciones no se descompondrán. Es verdad, es un hecho.

De todas formas, la ciencia tiene un propósito. Ahora consideramos lo externo pero ha llegado el momento de unificar la ciencia moderna y la ciencia del universo. La química y la alquimia. Por eso hemos de unificar el este y el oeste. Porque es talmente la luz, la holística.


Me gustaría apoyar a Li. También por lo que me dijo sobre esta tierra sobre su progresión... es muy impresionante, muy dedicado. Una vez tuve un gran centro de sanación en Hollywood, Los Angeles. En este centro se aconsejaba sobre salud, se enseñaba, tenía una escuela de cocina, un restaurante, una tienda, un pequeño almacén y muchísimo trabajo. Teníamos 20 personas trabajando para nosotros. Los que trabajaban a tiempo completo eran pagados, los que lo hacían a tiempo parcial recibían esa paga en forma de clases, comida, alojamiento.... Entonces era un reto constante porque el alquiler era muy alto. Para mantener este lugar, tenía que hacer de todo. Estar constantemente ahí. Era un desafío muy grande. No mucha gente entendía lo que se costaba mantener el centro. Constantes finanzas, ideologías... Sé que también vosotros tenéis dificultades en mantener esto, estoy seguro.

Pude mantener la unidad gracias a una señal. Aunque estemos lejos, cuando algo tiene que suceder, recibimos señales y la gente sabe que puede venir si se necesita. La comunicación es siempre muy importante. Probablemente, la rueda medicinal, cuando se extienda la voz, se hará más importante y la gente querrá venir. Es importante tener un grupo núcleo, que pueda ser, sé que podéis contar con las personas, pero... la relación con el público. Posiblemente El Molino se conocerá como lugar de peregrinaje. Algunas personas vendrán sólo por curiosidad. Pero tened cuidado de que esto no se convierta en turismo. Hay que ser serios.

El mensaje ha de llegar a ellos cuando la gente venga para las enseñanzas, para las oraciones, están buscando, son buscadores, y lo que queremos encontrar es la realidad, la verdad. Quieren encontrar la verdad y para ello han de soltar la ilusión. Y la ilusión última que hemos creado en este planeta es el dinero. Hoy todavía necesitamos dinero, pues necesitamos mantenernos en esta sociedad. Así que cuando la gente quiera venir, realmente tienen que averiguar si pueden desapegarse de cierta cantidad de ilusión. Podéis llamarlo donación, contribución, cuota... aunque no sea realmente... no queremos una cuota fija, pero a veces es difícil. Yo siempre he tenido un problema a la hora de pedir dinero por el servicio. Siempre tuve una tarifa variable dependiendo de lo que ganara la gente. Pero hay gente que no coge el mensaje, todavía son niños que quieren que se les cuide, el papá, la mamá. Pero si todos vosotros ayudáis a Li para que sea más firme, no seáis tímidos, animad a la gente a soltar la ilusión.

Está bien. De esta manera hay una buena relación. Porque para eso viene la gente, quieren encontrar la verdad. Tienen que soltar lo de afuera, quedarse con lo de adentro. Sí, tienen que entender la razón por la que vienen. Porque quieren conocer la verdad dentro de ellos mismos, quieren soltar la ilusión. Si te agarras a la ilusión nunca encontrarás la verdad. Hay que ayudar a la gente a soltar esa ilusión. Eso forma parte de la sanación, ayudarles a recordar.

Entre los hopi, tengo un muy buen amigo, que era un hombre medicina. La gente le pedía hacer sanaciones y le daban dinero. Había ese entendimiento, ese respeto por el servicio. Pero cuando él conoce a alguien que necesita dinero, antes de irse a casa, tiene que dárselo todo. Por eso la mayor parte de la gente medicina son pobres. Es parte del entrenamiento, de su auto-realización. En la forma tradicional ya hay un entendimiento.

Digamos que cuando completamos el plan, la felicidad de la paz mundial, la tierra es el sol. No hay más día ni noche, estamos totalmente despiertos. Estábamos dormidos, pero ahora estamos en gracia. Ahora sabemos que estamos en gracia, porque sabemos qué somos, nos estamos iluminando. Antes, cuando llegamos a la tierra junto con otras criaturas terrestres, animales, plantas, los diferentes órdenes, todo fue según un acuerdo, como un contrato. Cuando el plan esté completo, se acabó el contrato, se acabó el experimento.

Tengo una propuesta para que el sol ilumine la tierra y se acabe la polaridad. Viajar alrededor de la tierra como en una nave espacial. Porque hemos sobrepasado la polaridad. No más apegos, no más ilusión, y la tierra será libre. Entonces, hacemos un nuevo compromiso, y ésta es mi propuesta. La tierra se ha convertido en una nave especial y viajamos juntos por todo el universo para compartir nuestras enseñanzas sobre como iluminarnos, ser felices, libres. Nos invitan de todas las galaxias, y cuando llegamos la gente está tan feliz que nos dan una gran fiesta. Y celebramos. Y luego vamos al siguiente planeta y nos dan otra fiesta. Y estas fiestas no tienen resaca. Ya no nos despertamos tarde ni nada, estamos totalmente despiertos. ¿No es este un buen plan?

La canción que Tony creó tiene que ver con esto.

"Seeds of peace within the earth, the plan that brought us to planet earth
Seeds of peace within the earth, the changes have begun for the earth to be a sun. The changes have begun, for the earth to be a sun

Look at the truth inside yourself, oh the vision took within ourselves
Look at the truth inside yourself, the tree is in the seed, and the seed is in the tree. The tree is in the seed and the seed is in the tree."

"Semillas de paz dentro de la tierra, el plan que nos trajo al planeta tierra
Semillas de paz dentro de la tierra, los cambios has empezado para que la tierra se convierta en sol.

Mira la verdad dentro de ti mismo, la visión dentro de nosotros,
Mira la verdad dentro de ti, el árbol está en la semilla, y la semilla está en el árbol"


Por la mañana voy a purificar con incienso la casa de los espíritus de la rueda medicinal. Cuando vayamos a la montaña, vamos a hacer saber a todo el universo que los espíritus de la montaña están invitados a vivir a esa casa de los espíritus.

Hasta ahora ha sido una revelación la que hemos tenido aquí. Y si continuamos manteniendo el compromiso, se nos revelará más.

 

Este es un mensaje de los hopi al mundo. Se le llama Amor Incondicional.


"Eres único, diferente de todos los otros. Sin reserva ni duda, permito que estés en el mundo como eres, sin un pensamiento o palabra de juicio. No veo error alguno en las cosas que puedas decir y hacer, sentir y creer porque entiendo que te estás honrando a ti mismo al ser y hacer lo que es verdad para ti. No puedo recorrer la vida con tus ojos ni verla a través de tu corazón. No he estado donde tú has estado ni experimentado lo que tú has experimentado, viendo la vida desde tu perspectiva única.
Te aprecio exactamente como eres, siendo tu propia y singular chispa de la Conciencia Infinita, buscando encontrar tu propia forma individual de relacionarte con el mundo. Sin reserva ni duda, te permito cada elección para que aprendas de la forma que te parezca apropiada. Es vital que seas tu propia persona y no alguien que yo u otros piensen que "deberías" ser. En la medida de mi capacidad, sin denigrarme o ponerme en un compromiso, te apoyaré en eso.
No puedo saber lo que es lo mejor para ti, lo que es verdad para ti o lo que necesitas porque no se lo que has elegido aprender, cómo has elegido aprenderlo, con quien o en que periodo de tiempo. Solo tu puedes sentir tu excitación interna y escuchar tu voz interna - yo solo tengo la mía.
Reconozco que, aunque sean diferentes entre si, todas las maneras de percibir y experimentar las diferentes facetas de nuestro mundo, todas son válidas. Sin reserva ni duda admito las elecciones que hagas en cada momento. No emito juicio sobre esto porque es imprescindible que honre tu derecho a tu evolución individual, porque esto da poder a ese derecho para mí y para todos los otros.
A aquellos que elegirían un camino que no puedo andar o que no andaría, y aunque puede que elija no añadir mi poder y mi energía a ese camino, nunca te negaré el regalo de amor que Dios me ha concedido para toda la creación. Como te amo, así seré amado. Así como siembro, recogeré.
Sin reserva ni duda, te permito el derecho universal de libre albedrío para andar tu propio camino, creando etapas o manteniéndote quieto cuando sientas que es apropiado para ti. No puedo ver siempre el cuadro más grande del Orden Divino y así no emitiré juicio sobre si tus pasos son grandes o pequeños, ligeros o pesados o conduzcan hacia arriba o hacia abajo, porque esto solo sería mi punto de vista. Aunque vea que no haces nada y juzgue que esto es indigno, yo reconozco que puede que seas el que traiga una gran sanación al permanecer en calma, bendecido por la Luz de Dios.
Porque es el derecho inalienable de toda vida el elegir su propia evolución, y sin reserva ni duda reconozco tu derecho a determinar tu propio futuro. Con humildad, me postro ante la comprensión de que el camino que veo es mejor para mi no significa que sea también correcto para ti, que lo que yo creo no es necesariamente verdad para ti. Sé que eres guiado como yo lo soy, siguiendo tu entusiasmo interno por conocer tu propio camino.
Sé que las muchas razas, religiones, costumbres, nacionalidades y creencias en nuestro mundo nos traen una gran riqueza y nos procuran los beneficios y enseñanzas de tal diversidad. Se que cada uno de nosotros aprende en nuestra manera única para devolver ese amor y sabiduría al todo. Entiendo que si solo hubiese una forma de hacer algo, solo necesitaría haber una persona.
Apreciaré tu luz interna única te comportes o no de la manera en la que considero que deberías, aunque creas en cosas que yo no creo. Entiendo que eres verdaderamente mi hermano y mi hermana, aunque puede que hayas nacido en un lugar diferente y creas en diferentes ideales.
El amor que siento es por absolutamente todo lo que es. Se que cada cosa viva es una parte de una conciencia y siento un amor profundo por cada persona, animal, árbol, piedra y flor, por cada pájaro, río y océano y por todo lo que es en el mundo.
Vivo mi vida en servicio amoroso, siendo el mejor yo que pueda, haciéndome más sabio en la perfección de la Verdad Divina, haciéndome más feliz, más sano, y cada vez más abundante y gozoso.
Aunque a lo largo del camino puede que me gustes, sienta indiferencia por ti, o me disgustes, no voy a dejar de amarte, de honrar tu singularidad y de permitirte ser tú. Esta el la llave de la paz y armonía en nuestras vidas y en nuestra Tierra porque es la piedra central del Amor Incondicional."


El Amor Incondicional significa que tenemos que apreciar todo. Y lo más difícil es apreciar las cosas o la gente que no nos gusta. Pero el gustar o el no gustar proviene de los sentidos, y sólo sentimos porque hay un dentro y un fuera. Mientras estemos apegados o dependamos de los sentidos, no estaremos completos, no seremos uno. Cuando estamos completos no necesitamos depender de los sentidos porque estamos conectados con todo. Cuanto más completos nos hagamos, más tranquilos, más silenciosos y quietos nos hacemos.

Al principio, cuando nacemos, no estamos callados, lloramos todo el rato, estamos totalmente fuera de control todo el tiempo. Para tener más control, necesitamos desarrollar un poco más el sistema nervioso para poder conectar la tierra interior y el cielo interior, ese es nuestro cerebro, el cielo interno. Al comienzo esa conexión no está completamente desarrollada aún. Si queremos entrar en la puerta, como cuando meditamos, intentamos estar en silencio, sin pensar, no mind, como Li dice, no thinking. Queremos entrar en esa parte del cerebro que está callado, queremos entrar en esa estancia. Tenemos que entrar por la puerta, pero hay muchos portales, como los siete chacras, puerta a puerta. El que está dentro no nos puede oir si queremos entrar por una puerta muy lejana, porque hay un montón de puertas intermedias y no nos abre. Así que al principio tenemos que llamar con fuerza. ¿Quién hay? ¡Estoy aquí!. Tenemos que llamar muchas veces, hasta que nos abra, ¡Oh, estás aquí!

Entras en la primera habitación y la exploras. Y la siguiente puerta, ya no hace falta llamar tan alto, porque ya estás más cerca. Al principio, cuando nacemos no podemos sentir, conectar totalmente, el sistema nervioso no está completamente desarrollado. Es natural, los niños meten bastante ruido y van corriendo de aquí para allá. Cuando nos hacemos mayores, maduramos y ya estamos más tranquilos. Luego te mueres y entonces sí que estarás callado. Mientras haya algo de acción, eso significa que aún hay otra puerta a la que llamar. Tienes que llamar a la puerta, de otra forma, nadie sabrá que estás ahí.

De niño, el cerebro no está totalmente conectado con el cuerpo así que todavía nos hacemos pis, no tenemos control total de las manos... Cuando ahora nos comportamos como niños, y estamos fuera de control, nos dicen: estás loco, vete al hospital. Pero para un niño eso es natural, un niño es inocente. Una de las cartas de la baraja es el loco, el inocente, el comodín. Cuando crecemos, a veces nos hacemos tontos porque, aún controlando, en la sociedad actuamos como niños, fuera de control y nos dicen que somos tontos. Lo más sorprendente es que suprimimos ese comportamiento por las opiniones de afuera, por si nos dicen que estamos locos. Así que la puerta siguiente no se abre porque nadie llama, estamos limitados por las opiniones de los otros. ¿Veis? Esto tiene muchos aspectos pero sólo nos importa a nosotros, a nadie más. Si queremos abrir nuestra puerta, debemos abrirnos nosotros mismos. No necesitamos la aprobación de nadie para abrir nuestra propia puerta. Y así, gradualmente, llegamos a la última puerta, llamamos una sola vez y ya estamos en silencio. Por eso en todas las tradiciones, si quieres encontrar un maestro, llamas a su puerta, y nos dice, ¿qué quieres? Quiero que seas mi maestro. Vuelve otro día, ahora no puedo enseñarte. Vete.

Pero el estudiante insiste, vuelve a llamar. Igual te hace esperar cuatro meses en el escalón. Entonces el maestro dice, ¿realmente quieres aprender? Si quieres aprender de verdad, coge esa escoba y barre la puerta de mi casa. Después de cuatro meses sigue barriendo. Y le saca un te de vez en cuando y le dice, creo que tienes sed, entra, ahora lava una taza. Y así sigue la enseñanza, porque te has rendido a lo que eres, sea lo que sea. Por eso en las enseñanzas tradicionales es importante que los jóvenes respeten a los mayores, no tienen que estar de acuerdo, como dice aquí, pero sí respetar, porque tú también te vas a convertir en un mayor más tarde. Lleva tiempo aprender y podemos aprender de todas las experiencias que los ancianos ya han tenido, de otra forma tendrías que experimentarlo todo tú. Es un regalo, un premio.

Roy
Me gustaría hablar un poco de lo que de hecho ha ocurrido aquí. Nos hemos preparado dos días para abrir el primer portal, nuestra propia puerta al corazón. Luego abrimos la segunda puerta, creamos la rueda medicinal. Y entonces abrimos una tercera puerta en la montaña. Allí Li encontró el corazón y lo colocó en el altar. Esa es la cuarta puerta. Esa puerta, si está completamente abierta, tiene que abrir una quinta puerta. La quinta puerta es el centro de la cruz con ese agujero que visteis en la montaña. Cuando entramos por esa quinta puerta, entramos en silencio. La razón por la que podemos continuar de puerta en puerta es el amor incondicional. Y el amor incondicional significa también dar incondicionalmente. Por eso cuando damos el regalo del respeto al otro en la ceremonia, de la misma forma que los nativos americanos, ellos hacen la conexión cuatro veces, porque las tres veces primeras aún tienes la posibilidad de decir que no. Tienes la elección de dar, pero también la elección de recibir. En la cuarta puerta puedes decidir abrir la siguiente puerta y entonces tienes ir hacia ti mismo. Quedarte quieto, parado. Cuantas más condiciones tengamos, más lejos estaremos de lo incondicional. El centro es incondicional, el centro no tiene porque tener condiciones. Porque el centro es la semilla. Por eso es muy poco espiritual, muy poco ético, o como quieras llamarlo, cuando quieres ayudar a alguien y por ejemplo le das un préstamo y cobras intereses. Eso es condicionado. En la ley judía, en sus enseñanzas secretas, está prohibido cobrar interés. Este es un ejemplo. Incondicional, sin fronteras. Si pones una condición, pones una puerta extra entre tú y la última puerta. Cualquier condición que pongamos, luego más tarde tendremos que llamar a esa puerta. Cuanto más incondicional, más cerca estamos de la última puerta.

En la tierra donde nací y me crié hay una palabra importante, quizás la más importante. La palabra es "sabar". Y cuando hay conflictos, cuando hay dificultades y la gente pelea, decimos: sabar, sabar, sabar. Significa: paciencia, ten paciencia. Cuando tenemos paciencia, permitimos que las cosas se encajen en su sitio. Como en el ejemplo de ir a la montaña, que nos pusimos impacientes, juntos, el sol se está poniendo, oscurece, debemos volver rápido, hay que bajar. Lo haces paso a paso y cada paso cae en su lugar y llegas a la última puerta. Y ¿sabéis la mejor forma de cultivar la paciencia? Masticar la comida. Ahí empieza la paciencia, tienes que acabar cada bocado, antes de comenzar con el siguiente. Cada bocado ha de masticarse muchísimas veces, hay que familiarizarse con cada pedazo. No puedes tener paciencia si tragas, tienes que masticar muy despacio. Sólo entonces serás paciente. Por eso la paciencia es la mejor medicina. Cuando estás enfermo, ¿qué pasa? que no tienes apetito. Tienes que esperar a que todo esté en su lugar para empezar a tener apetito, y empiezas despacio a masticar pequeños mordiscos. Poco a poco vuelves a masticar. Pero puedes practicar todos los días, no hace falta que te pongas enfermo primero. Masticar es una buena prevención. Paciencia, apreciación, Amor Incondicional. Es el consejo práctico más fácil, más simple y barato. Y funciona. Garantizado.


Esto es parte de la lección. Y muchas más lecciones vendrán. Pero la lección mayor es que estemos solos, en el momento de la verdad tenemos que tomar la elección de llamar a la última puerta.
Si, el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones. Y ¿sabéis por qué? Porque no se nos ha mostrado el camino al cielo. Por eso. Pero espero haber contribuido esta vez un poco en la orientación a ese lugar ideal al que todos queremos llegar.

Yo también quiero pedir disculpas si he dado una enseñanza no adecuada para aquel que no esté preparado para recibirla, porque cuando das una enseñanza, entonces se te prueba para ver si tú la has entendido. Ya en muy poco tiempo la enseñanza de sabar, sólo una palabra, ya ha sido probada. Pero hay otras enseñanzas muy profundas que lleva mucho más tiempo aprenderlas, pero una vez las entendáis, se os probará. Por eso pido disculpas.

Quiero pedir a una de las guardianas del fuego que coja unas brasas calientes y las traiga aquí para poder quemar el tabaco. Y cada uno, añadir la última enseñanza que ha recibido en el corazón al tabaco. Y ese es el final. Aho.


Esta medicina tiene una memoria fuerte, a través de cada uno de nosotros se hicieron verdad muchas memorias. Nos damos cuenta de que hemos sido portales, canales. El círculo más grande está más allá de nosotros, hasta el mundo de lo no visto. De todas las direcciones, de debajo, de arriba y del corazón. Pensad que el Creador, la Creación por la gran confianza que tienen en nosotros para expresar la verdad que nos hará libres.

La consciencia atraviesa nuestro corazón y, en la manera de lo posible, nos desapegarnos de nuestros sentimientos personales, de expectativas, de apegos. Y esa consciencia, con el tabaco, al ser puesta en el fuego, se compartirá con todo el universo, el universo infinito.


"Wake up, wake up, wake up, rise with the rising sun
Listen to the Heart, we are one, we are one, we are one"

"Despierta, despierta, levántate con el sol naciente.
Escucha el corazón, somos uno, somos uno, somos uno".

La semilla está en el árbol y el árbol está en la semilla. El círculo es el árbol y la semilla es el centro. La razón por la que todos conectamos uno a uno con cada uno de los otros, es porque cada parte del árbol tiene que estar conectada con todo el árbol. Para el árbol ocurre naturalmente, mecánicamente pero para los humanos sólo ocurre gracias a la consciencia. Por eso hemos hecho una conexión consciente. Así, la próxima vez que queráis practicar, lo podéis hacer más conscientemente, más fuerte cada vez, cada vez mejor. Con esta última palabra, acabamos con un recuerdo a todas nuestras relaciones. Aho.

 

Os enfrentaréis a la próxima enseñanza, ahora sabéis que la enseñanza está en el maíz. No importa lo que sepas o lo espiritual que seas, lo que tengas, lo que la gente crea que eres, a menos que puedas cultivar maíz, lo demás no importa nada.

Cuando llegué a tierras Hopi, el primer año, la enseñanza fue plantar el maíz. Ese primer año fue muy seco, no llovió ni una gota y no se dio ni un grano. El segundo año, cosechamos el 20%. El tercer año, recogimos unos 30 acres, todo a mano. Fue la mayor cosecha de la tierra Hopi. Ahora vosotros sois Hopi.

Ahora todos los Hopi saben que se está compartiendo la enseñanza.
Os deseo buena suerte

 

 

 

 


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Madrid, Spain

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